serendipia

“CARTA ABIERTA A LA SERENDIPIA, AL KARMA, A LLÁMALO X”

“CARTA ABIERTA A QUIEN QUIERA CREER. A QUIEN ELIJA LO QUE NO PUEDE VER. A QUIEN MUEVA LOS HILOS AL OTRO LADO. CARTA ABIERTA TAMBIÉN PARA TI, ¡OH, SERENDIPIA!”

 

No es que yo crea en las ENERGÍAS. Es que EXISTEN. Aunque ninguno podamos verlas. Ni tocarlas. Ni demostrarlas. Ni explicarlas. Pero EXISTEN.  Y lo sabéis.  Todas y todos lo sabemos. Están ahí. Rodeándonos. Y ellas operan. Obran. Conspiran.  A veces te zarandean. Otras siquiera las ves…A veces ‘aparecen’ como un soplo viento fuerte que te grita: “¡Eh, tú! ¡Eh, tú, estoy aquí! ¿Es que no me ves?”… Otras como una brisa leve que te acaricia… Pero siempre están. Solo que a veces estamos tan ciegos, tan sordos y tan alejados de nosotros mismos (alienación, decía mi profe de ‘filo’) que siquiera las veríamos aunque fueran gigantes…Y entonces se pierden…

 

En estos últimos tiempos yo estoy volviendo a vivir esas energías con enorme intensidad. Cosas que difícilmente

¿Acaso la ciencia...?

¿Acaso la ciencia…?

podría explicaros. Pero reales. Que suceden. En coincidencias, señales, serendipias o llamadlo como queráis. Algunas vividas solo. Otras junto a otra persona. Pero poderosas. Muy poderosas.  De esas que te dejan congelado. Flipando. Mirando al vacío como si algo o alguien fuera a aparecer de la nada y a guiñarte un ojo cómplice. Y a decirte: “Sí… Sí. Por aquí vas bien. Por aquí vas bien. Sigue. Camina. Cree. Lucha. Avanza. Sin miedo. Yo solo te voy a indicar el camino.  Por si te desorientas en algún tramo… Pero tú tendrás que recorrerlo. Yo solo soplaré un poquito tu vela de vez en cuando… Para cuando dudes. Para cuando se te meta la niebla. Para cuando el cansancio de venza. Para cuando aparezcan las ampollas y te llueva. Para cuando ya ‘no lo veas’… Sigue. Camina. Es por ahí… Es por ahí… Por aquí. Por si te desorientas en algún tramo. Y dudas. O se mete la niebla. O te cansas. O el cansancio te vence y te puede. O ya ‘no lo ves’.Sigue. Sigue. Es por ahí…Es por ahí…”

 

Buffff. Piel de gallina… Porque todas esas señales, casualidades, serendipias… me indican últimamente con mucha pasión e insistencia un lugar en el que quedarme…Un proyecto por el que luchar…Aunque haya cuestiones difíciles que vencer dentro y fuera…Todo lo que me dicen, todo lo que escucho, todo lo que veo, siento y percibo de esas energías, tuvo AYER el nombre de un sueño…Un sueño que era recuperarme a mí mismo y a mi vocación desde

¿Casualidad o causalidad?

¿Casualidad o causalidad?

niño…Poder perdonarme y sanarme…Vencer mis fantasmas…Coger del suelo aquella toalla que tiré una vez y retomar la senda en el mismo punto por donde intenté el atajo…

 

Y sufrí…Sufrí como nunca… Pero mereció la pena… Aquella vez no fue en euros…Pero sí en plenitud. En felicidad. En realización… En sentimiento de deuda saldada. AYER las señales me indicaron que tomara aquella senda…La de mi sueño… Aun contra toda lógica. Aun contra todo lo que dictaría la razón…

Y HOY… Hoy está volviendo a ocurrir…Solo que HOY esas energías tienen un nombre… Un nombre de mujer. Nombre de un mundo que se une a otro mundo. Desde miles de kilómetros de distancia y desde un océano y un continente a otro… Porque así dispuso algo o alguien que ocurriera…

 

He vivido muchas cosas en mi vida. Recorrido muchos caminos. Aprendido muchas cosas. Buenas y malas. Bonitas y Screenshot_2016-08-18-11-05-05dolorosas. Y quizás… Quizás todas fueran para esto…Quizás fueran para llegar hasta aquí…Quizás, mi amor, todas fueran para llegar hasta ti…Quién sabe… Y para querer quedarme aquí…Y para saber cómo hacerlo… Junto a ti… Junto a ti, cariño… Ojalá que para toda una vida. Quién sabe… Y ojalá que también para crear otras vidas, tal y como soñamos los dos… Y para darles a ellos y ellas también la oportunidad de visitar este mundo. Y de vivir esta existencia. Y darles todo el amor del mundo. Como el que ha nacido entre nosotros dos… Para que huelan la rosa y resistan las espinas…

 

Quién sabe…Quién sabe si idealizo el amor, si idealizo la existencia, si nos idealizo a nosotros y todo esto tan bonito lo que está pasando…Quién sabe si existen de verdad las energías, y las serendipias o si solo es todo un delirio colectivo para darnos un sentido ante la nada… Puedo elegir lo que veo y lo que puedo tocar o elegir lo que siento y lo que se escapa al entendimiento…Puedo elegir la razón o elegir el amor… Puedo elegir escuchar al universo conspirando con sus Perseidas o puedo elegir silenciarlo…Yo ya he elegido, amor…Elijo las señales…Elijo las casualidades…Elijo las serendipas…Te elijo a ti… ¿Y tú? ¿Tú que eliges?

 

18-AGOSTO-2016

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¿EXISTE LA CASUALIDAD O ES EL DESTINO?; ¿TODO PASA POR ALGO?

 

Serendipity= Del inglés. Acto de descubrir algo por casualidad.

Serendipia= Neologismo derivado. Hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. Se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente.

En la historia de la ciencia se afirma que son frecuentes las serendipias. Por ejemplo, Albert Einstein reconoce esta cualidad en algunos de sus hallazgos.

En 1922, Alexander Fleming estaba analizando un cultivo de bacterias,

¿Suerte?

¿Suerte?

cuando se le contaminó con un hongo. Ese episodio dio origen al descubrimiento de la penicilina; Isaac Newton descansaba bajo un árbol de la Universidad de Cambridge cuando le cayó cierta manzana… Julio Verne se dejaba llevar por la imaginación años antes de que todas las fantasías de sus novelas se hicieran reales…

Pero ¿son estos y otros acontecimientos de nuestras vidas, meras casualidades o existe algo más?  ¿Son ciertas coincidencias increíbles de las que nos ocurren a lo largo del camino, solo accidentales o todo pasa por algo?

Seré breve. Yo no creo en la serendipia. Rotundamente. No creo en las casualidades. Creo en los actos. Creo en los pasos que hacen camino. Creo en el destino. Ninguno sabemos a ciencia cierta decir lo que es, ni podemos definirlo con exactitud y precisión, pero sabemos que existe. Que está ahí… Que hay algo mucho más poderoso que nosotros funcionando en algún lugar…

No creo en la serendipia. Creo en que hay que estar ahí en el momento justo y

¿Destino?

¿Destino?

adecuado para que todo pase…Para que ocurran esas cosas inexplicables; para que se den esas señales que unos llaman casualidades y que yo prefiero llamar destino… Pero no un sino como algo aleatorio y caprichoso forjado a su gusto y libre albedrío; sino uno modelado en cierta forma por nosotros; por nuestros actos; por nuestros pasos; por nuestra capacidad de catalizar y atraer todas esas energías misteriosas y enigmáticas que hacen que todo se de…Creo en un destino que nos echa un capote y que se va plegando, como arcilla entre las manos, si sabemos llamar a su puerta e ir en su busca. Si sabemos plegar las velas en la dirección correcta para que su vendaval poderoso nos arrastre y proyecte con fuerza hacia delante…Pero para eso hay que salir al mar. Ponerse en marcha… Después todo va aconteciendo…

Este viaje de peregrinación que acabamos de terminar por el Camino de Santiago así me lo ha vuelto a corroborar, reafirmando mis convicciones. ¿Qué habría pasado si, como estaba previsto, hubiéramos partido dos días antes en lugar de dos después? ¿Y si hubiéramos empezado el Camino desde Astorga, como teníamos pensado al principio, en lugar de desde Ponferrada? ¿Habríamos vivido las mismas experiencias? ¿Habríamos conocido y compartido viaje con las mismas personas? ¿Habríamos visto y sentido las mismas “señales”? ¿Habría pasado todo lo que ha pasado? o extrapolando… ¿qué habría ocurrido si yo no le hubiera pedido un pedazo de bocadillo a Raquel aquella madrugada bilbaína de hace seis años?, ¿si hubiera pasado de largo? , ¿o si mis amigos Iker y Juan Carlos por ejemplo, hubieran decidido en su día no hacer su peregrinación a Santiago, con todo lo que ello les supuso? …

La respuesta es de dudosa contundencia pero casi con toda seguridad nada habría sido igual…

Por eso creo que todo pasa por algo… Y que la clave de todo lo que va

¿Serendipia?

¿Serendipia?

aconteciendo en nuestras efímeras existencias, es generar acciones desencadenantes de otras…Ponerse a andar. En Santiago, como en la vida… Emprender el camino…

Y el sino hará el resto. Esa fuerza misteriosa que nos ayuda en la senda…Que nos va dejando señales que nos guían…Unos también lo llaman suerte, otros lo llaman Dios, otros lo llaman universo… Otros incluso creen en cierta energía que nos aportan los seres queridos que se marcharon…Fuere como fuere nunca lo sabremos…

Pero será entonces cuando las casualidades dejarán de ser casualidades y se convertirán en señales y en recompensas; ya sea en forma de manzana sobre la cabeza de Newton o en forma de encuentro casual del amor en el camino; ya sea en forma de hongo en las bacterias de Fleming o en la consecución de un sueño incumplido…

Somos nosotros los que hacemos que todo ocurra; somos los Einstein, Julio Verne, y los Newton…Somos tú y yo… No existen los accidentes. Existe la acción; existe el esfuerzo; existe el sacrificio; existe la fe; existen los pasos que hacen camino…Serendipia somos tú y yo. Llamarlo casualidad es demasiado fácil…Hay mucho más…   Así que, caminen; porque nunca se sabe dónde nos llevan los pasos…Pero siempre hay un lugar esperando al que llegar… Y después todo ocurre…Unos lo llamarán serendipia…Otros lo llamaremos, incluso sin saber muy bien lo que es: destino…

Camino de Santiago. Agosto 2012

 

 

Bibliografía

Traducción inglesa: http://www.wordreference.com/es/translation.asp?tranword=serendipity

Definición completa: http://es.wikipedia.org/wiki/Serendipia

Trailer película “Serendipity” (2001): http://www.youtube.com/watch?v=9iIF2sQkZ9U

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