RODEA EL CONGRESO

“DIARIO DE MIS ÚLTIMOS MESES- El ahora o nunca” – Capítulo 2

CAPÍTULO 2 – “Romper con el opinódromo de las plazas. Del ‘Partido X’ al nacimiento de Podemos”

(Viene de capítulo 1…) Comienzo este capítulo recordándoles el final del que le antecedía: “política es el precio de las alubias, del pan, del zapato, de las medicinas” (Bertolt Brecht) Porque un servidor, habiendo asumido esta reflexión como propia incluso antes de haber leído al poeta alemán y habiendo rodeado ya el Congreso en varias ocasiones, participado ya de mareas de colores, de plazas, megáfonos y de otras muchas causas que el estómago le pidió reivindicar cuando estimó oportuno movido por unas migajas de sentido común y exigencia de justicia, tuvo claro desde el minuto siguiente a aquellos debates ‘quince emeros’ que con la indignación no bastaba. No era suficiente. Ya el mismísimo Sthépane Hessel (diplomático y escritor francés que participó en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos) había dado un paso más allá de su “¡Indignáos!” (Ed. Destino. Barcelona. 2011) marcándonos la senda: ¡Comprometéos! , nos instó después (reprochó , diría yo).

Y yo, que soy muy crédulo y muy iluso, creí en todo aquello que cantábamos. En ese mundo mejor. Y en que sí que habrá arena de playa bajo los adoquines, compañero Ismael Serrano. No sé durante cuánto tiempo. Ni si durará mucho. Pero la habrá. Protestar ya no bastaba. Había que vencer los complejos y los miedos y jugarles en un tablero ensuciado a posta para que nunca quisiéramos ni acercarnos a él. Y de esa forma tenernos donde querían. Donde siempre han querido. Lejos de donde hacemos daño. Lejos del activismo. Lejos del poder. Para poder hacer y deshacer tranquilos. Cheque en blanco contra nuestras libertades y nuestro futuro. La banca gana.

Nos costó. Pero hubo quien afortunadamente lideró esos primeros pasos desde lo social y las plataformas ciudadanas hacia lo político. El Partido X-Red Ciudadana fue esa primera luz que abrió camino. En Enero de 2013. Simona Levi y Sergio Crespo tirando del carro. Con valentía. Con convicción. Con un trabajo titánico para reinventarlo todo. Los conceptos pervertidos de tanto ‘malusarlos’, las dialécticas desgastadas y obsoletas. Desaprender para reiniciar el futuro. Porque “El futuro es ahora”. “Democracia y punto”. La declaración de intenciones estaba clara. Y llegó el primer programa de elaboración 100% abierta y colaborativa y un ideario que dejaba patente que llegaban otras formas de hacer. Nuevas. Participativas. Y otras exigencias. Consultas a la ciudadanía, presupuestos participativos, transparencia, poner nombres y apellidos a los culpables y sentar en el banquillo a los corruptos… Ideas del futuro para cambiar el presente. Lógica y sentido común frente a izquierdas y derechas. Muchos nos aferramos desde el minuto uno a aquella herramienta porque sabíamos y éramos conscientes de que jugábamos a contrarreloj y de que había que superar la fase debates sobre el sexo de los ángeles y el opinódromo asambleario. Ya íbamos tarde. Muy tarde. Jugábamos en los tiempos del “ahora o nunca”… Y seguimos jugando en ellos…

Y toda herramienta de ruptura junto a la que poder bregar y a la que poder aportar todos nuestros recursos era acogida como agua de Mayo. Había que quebrar de una vez por todas el statu quo bipartidista estatal (en Euskadi el casi ‘monopartidista’) y reiniciar la democracia. Sin dilación. Pero fueron más sus miedos y los nuestros que las ganas de tod@s. Y ninguno lo vimos claro. Los cómos. Los cuándos. Muchas dudas. Pocas certezas. Horizontes difusos. (y así , de hecho, debió de ser la percepción a nivel general porque desgraciadamente no tuvieron el apoyo que muchos les habríamos deseado para las europeas) Quizás porque aún necesitábamos desaprender muchas cosas para volver a aprenderlas. Solo agradecerles su primer paso porque estoy seguro de que algo tuvo que ver en que otros vencieran también sus ‘taras’ y dieran por fin pasos al frente. Uno de ellos se llamó Podemos.

Y dicen las malas lenguas que surgió de una noche de verano segoviana entre cervezas, conversaciones profundas, pensamiento crítico y una visión anti capital. El capital como causante de muchos de los males que nos asolan. Materias grises funcionando en una misma dirección. Todas muy capacitadas. Pero sobre todo, todas muy hartas e indignadas. … (SIGUE EN CAPÍTULO 3)

DIARIO DE MI VIVENCIA EN LA REVOLUCIÓN. Capítulo 1. “De aquel Londres del 11M al PODEMOS de hoy”

“En la máquina del tiempo. Del aeropuerto de Londres el 11M al Podemos en la boda del otro día”

Por eso comparto esta historia. Porque ya llevaba meses pensando que era muy importante que la opinión pública supiera de todo lo que está pasando en

Poder civil

las entrañas de la revolución más allá de lo que ven en sus televisores o leen en los titulares de los medios de masas. Y de por qué. Y lo hago ahora espoleado además por la crítica de cierta amiga de infancia que me abroncaba en una boda reciente: “Hablas hasta diferente desde que estás en todo esto”, me decía. Y una de dos: o no me escuchaba antes o no me escucha ahora. ¡Parece mentira que fuera en un mano a mano con ella cuando, un par de días después de los atentados del 11M del metro de Madrid en el 2004 y mientras esperábamos en un aeropuerto de Londres el avión para volver Bilbao, yo le jurara, indignado ante la maniobra bastarda de las mentiras del PP, que si los populares volvían a ganar las elecciones (se votaba ese mismo domingo), me metía donde fuera y como fuera en política! Por vergüenza ajena. Por asco. Por desesperación. Para echarlos a todos. A todos esos políticos rastreros que me daban vergüenza. En mayúsculas.
En aquel Marzo del año 2004 yo tenía 25 años. Y tenía esa grima hacia ‘lo político’ que impregnaba a toda mi generación. Pero así se lo espeté a mi

Indignarse ya no basta

amiga. Muy enfadado. Aun consciente del barro. Fruto de la indignación o de la debilidad mental por el agotamiento de un fin de semana de ‘londineo express’ en cuadrilla, vayan uds. a saber. Pero así se lo juré. Y me lo juré a mí mismo. Y así de aliviado respiré cuando la sociedad española, que tantas y tantas veces me había decepcionado, optó por el mal menor y no tuve que cumplir mi temeraria auto promesa. ¿Lo recuerdas, compañera? En aquella terminal. Tú y yo despiertos. El resto dormidos como podían en los asientos. No sé si era Stanstead o Heatrow. Qué más da…
Por eso me ha espoleado escucharla. Ahora. Diez años después de aquello. Porque mi amiga, a pesar de lo años, aún mantiene un discurso similar al de aquellos tiempos. A la era prehistórica. Pre crisis. Pre apertura masiva de ojos. Porque sigue espetando que “la política es una mierda” y que pasa de ella. (análisis demasiado simplista para los tiempos que corren y para una tía ya treintañera y con formación y experiencia como ella) Y casi llegó a decirme (o eso le creí entender) que yo por tanto me acabaría convirtiendo en poco más de lo mismo. ¡Y eso que menos mal que un servidor de político a la fecha, rien de rien! El menda solo echa un capote, como buenamente sabe y puede, en prensa y atención a medios de Podemos Bizkaia sin oficio ni beneficio y con más voluntarismo, convicción y buena fe que oficialidad. Porque cree que ha llegado el momento. Y porque ya vamos tarde. Muchos años tarde.
Pero uno no es de piedra. Y reflexiona sobre lo que escucha y le dicen. Sobre todo cuando hay afectos de por medio. Y lo que creo es que, con todos mis

Movilízate. ¡Sí, se puede!

respetos, sigue en un esquema mental gravemente erróneo. O que después de todo esto que ha pasado no ha entendido nada. No se ha pispado. O que no ha leído a Bertolt Brecht. Por ejemplo. O que sigue donde ELLOS quieren que siga. Lejos de poder participar del mundo en el que crecerán sus hijos cuando los tenga. Lejos del lugar donde poder plantarles cara. Me da igual la calle que la participación política. Ambas servirían. Pero ni una ni otra. Se vive más cómodo así. En la negación. En el escepticismo. Pero esa filosofía de vida solo es la de un gigante con pies de barro. Una falacia en la que, después de visto lo visto, ya no es aceptable ni comprensible navegar. No estoy de acuerdo, amiga. Es nuestro deber intentar romper el statu quo cuando el statu quo no beneficia al interés de la ciudadanía. De las personas. Lo fue cuando éramos más jóvenes y lo sigue siendo hoy. Acabar con lo hegemónico cuando atenta contra los intereses de la gente es un deber y una obligación moral de todo aquel que no quiera mirar hacia otro lado. Da igual Podemos, que Ganemos, que Irabaziz, que Mareas, que las plazas de los pueblos… Todo lo que sea población civil recuperando el espacio político para la gente luchando por la justicia social siempre será loable.
Bertolt Brecht: “política es el precio de las alubias, del pan, del zapato, de las medicinas” y por ende del precio de tu alquiler, del colegio de tus hijos, de la mendicidad en las calles, del paro, etc.  Pero quien no haya entendido eso es que simplemente quizás no entienda el mundo en el que vive. O lo que es peor. Quizás no quiera entenderlo. Y elija mirar, como en muchas otras ocasiones, hacia otro lado.
Porque un servidor, habiendo asumido esta reflexión como propia incluso antes de haber leído al poeta alemán y habiendo rodeado ya el Congreso varias veces y participado de mareas de colores, de plazas y de megáfonos tuvo claro, movido por el estómago que…   (SIGUE EN CAPÍTULO 2)

CRÓNICA DEL DOMINGO EN PLAZA DEL SOL – En directo desde el mismísimo centro de la primavera

#Podrán arrancar todas las flores…Y nunca matarán la primavera…
Porque si algo fue aquel 15 de Mayo de 2011 fue primavera. Como hoy. Dos años después. En una macromanifestación que ha discurrido desde todos los puntos de Madrid hasta encontrarse en Plaza del Sol. Donde todo comenzó. En el mismísimo centro de la primavera.

Hoy ya no hay tiendas de campaña pero sigue habiendo miles de personas que continuan luchando y exigiendo justicia.  #piensoluegoestorbo, #megustasdemocraciaporqueestáscomoausente,  #apagalateleyenciendetucerebro , #sinpannohaypaz ,  #menospolicíaymáseducación…  Cada cual con sus proclamas. Pero todos unidos y

Plaza del Sol

solidarios unos con otros. Caminando juntos. En una misma lucha. Codo con codo. Algo que ya hemos ganado en este tiempo. La unión. Primer paso para la alcanzar la victoria. Porque si algo ha demostrado este movimiento indignado del 15M es que no fue flor de un día. Una rabieta de unos pocos. Hoy ha vuelto a quedar patente. Cada día que pasa son uno más. Somos uno más. Exigiendo, ¡qué sintentido!, unas migajas de democracia. Algo tan utópico y aberrante como eso. Democracia. Una de verdad. De personas que gobiernen para las personas. Y que las tengan como centro y referencia. Que las cuiden y se preocupen por ellas. Todo muy de sentido de común y muy lógico. Pero todo muy alejado de la realidad. De este modelo español (y mundial) que ha perdido el norte. Que se ha vuelto completamente loco y que , cegado e infame de poder y de avaricia, ha perdido el juicio. Pero no es que no se pueda, no. Es que directamente nos les interesa. Porque en una democracia de verdad los ciudadanos ganarían poder en detrimento del suyo. Y ya no podrían gestionar el cortijo a sus anchas.  Exigimos democracia y no vamos a admitir medias tintas. Hoy no. Ya no.

Pero el tiempo de indignarse ya pasó. Y ya queda lejos aquel despertar inicial desbocado y algo desnortado, como el toro que sale de toriles sin saber muy bien hacia dónde correr. Aquellas flores e ideales de la primavera de ayer han germinado hoy en muchos y sólidos frutos en forma de soluciones. De

Democracia participativa?

propuestas concretas; de nuevos modelos; de futuro… Somos la generación mejor formada de toda la historia. Nosotros no vivimos envenenados por ese transtorno bipolar de izquierdas y derechas en el que llevamos siglos de dialéctica. Nosotros no conocimos la Guerra Civil ni la Dictadura. Tenemos y queremos memoria sí; pero no queremos vivir en el pasado. Necesitamos el futuro. No podemos avanzar con una mochila cargada de lastres. Viciados. Nosotros pensamos en el futuro. Queremos un mundo mejor, con justicia social y bienestar. Con igualdad y libertad. Y supimos escuchar aquellas voces de nuestros mayores;  gente como Jose Luis Sampedro o Stephan Hessel, que nos instaban a dejar de indignarnos y empezar a aportar soluciones. A mojarnos. A actuar.  Y hemos pasado de soñar con ese mundo mejor a diseñarlo y a proponer las vías concretas para lograrlo. Y muchas están ya encima de la mesa.

Por eso su tiempo se ha acabado ya. Porque les hemos dejado hacer muchos años, pero hoy ya no. Ya no. Ni un minuto más. Y ya estamos trabajando para ello. Con convicción. Lo vamos a conseguir. Aunque nos vaya la piel en el intento. Toda la gente que está sufriendo se lo merece. La sociedad entera se lo merece. El sentido común se lo merece.

Esta tarde de domingo aquí en Sol solitario cámara en mano entre las

Dinero por encima de personas

pancartas y el gentío, me he vuelto a emocionar una vez más . Y a sentir toda mi piel de gallina. Observando a mi alrededor con las lágrimas en los ojos. De pura alegría.

Solo quien haya estado aquí sintiendo toda esta energía lo sabe. Sabe de lo que hablo. La de la gente con la gente. La de personas ayudándose unas a otras. La sentirse dentro de un sueño y un objetivo común a todos y todas. Que nos trasciende a todos. Una creencia compartida. La de que el cambio es posible. Y la de que un mundo mejor es posible. Y esa energía y esa fuerza no la vemos. Pero la sentimos. Increiblemente potente. Por todas partes. Envolviéndonos. Algo invisible. Algo que no podemos tocar pero que está aquí. Flotando en el aire. Acompañándonos en esta tarde soleada. Entrelazándonos. En las miradas limpias de cada unos de nosotros y nosotras. Brillantes de ilusión y de convicciones. De ideales. De esperanza.  Fruto de este movimiento libre, espontáneo, impregnado de verdad y de colores, de colectividad frente a individualismo; de gargantas llenas de sueños y de poesía.  Frente a ellos.

La primavera ha vuelto a Sol y a todos los rincones de España una vez más. Dos años después. Viva y radiante. Irredenta e insurrecta. Fulgente. Irrenunciable. Aquí. Frente ellos. Frente a los que no quieren. ¡Puesta en pie!

Me vuelvo a mi hotel caminando plácidamente hacia Callao y después por Gran

Ya no hay marcha atrás…

Vía…Contento. Soñando por las aceras. Disfrutando de esta preciosa noche que se ha quedado en Madrid…  Pensando en que hoy de nuevo hemos hecho lo que teniamos que hacer. Lo que tocaba. Lo que debemos. Con una sensación extraña. Con el presentimiento de que algo importante se acerca…Cada vez más deprisa… Cada vez más real… Y casi pudiendo sentir su calor…Y su fuerza… Quedan dos años para las próximas elecciones…Pero allí…En el futuro…Veo una luz…Y voy a caminar hacia ella con todas mis fuerzas y con toda mi convicción… Pase lo que pase. Sin miedo. Porque sé que en ella………………………..está……………..LA ESPERANZA….  ¡Ni un paso atrás!

 

César Fdez Rollán. En directo desde la Puerta del Sol (Madrid).  Domingo, 12 de Mayo de 2013, 22:15h.  Redactando desde el mismísimo centro de la primavera.

 

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CRÓNICA: MANIFESTACIÓN DE MAREAS 23-F MADRID

El invierno se quiso hacer fuerte el sábado 23 de Febrero. Una fecha más conocida en España como 23-F. El día en que el comandante Tejero entró pistola en mano en el Parlamento en un intento de golpe de Estado y de imposición de una dictadura militar en el país. Hoy no hay comandantes ni tanques en la calle; pero no hacen falta. Porque ya habido un golpe de Estado. Porque ya vivimos en una dictadura. Una invisible en la que nunca reparamos…Hasta ahora.

Una sin necesidad de Tejeros, ni pistolas. Un régimen dictatorial, esta vez de

Medios extranjeros cubrieron el acto

guante blanco, liderado por el capital y por los mercados. Nuestros políticos, aquí y en el mundo occidental entero han claudicado y han sido cómplices y comparsas de todo ello. Del GOLPE DE ESTADO DEL SIGLO XXI. El que somete y aniquila la dignidad y los derechos de los pueblos y los pisotea en beneficio de la avaricia; del poder y del vil metal. Clases débiles expoliadas. Democracia destruida. INFAMIA.

 

El invierno se quiso hacer fuerte el 23-F, sí. Tormentas de nieve, vientos inclementes y una ola de frio polar azotaron con fuerza toda la península. Pero no fue así en Madrid. En Madrid el cielo se negó a claudicar y llegó, venciendo a toda lógica, de nuevo la primavera. Y un sol radiante se apoderó de las calles inundándolo todo de luz. Y de esperanza…Mayo volvió a las aceras. Como nosotros y nosotras. Como las mareas de cuidadanos y cuidadanas llegadas aquí desde toda España.

 

Porque esta vez no iba a ser una más. Se esperaba la madre de todas las madres. La manifestación de manifestaciones. La suma de toda la indignación y el hartazgo de tantas y tantas marejadas dispersas por el país. De todos los sufrimientos y de toda la rabia acumuladas desde que empezara esta crisis. La gente ni puede más. No podemos más. Seis millones de personas y subiendo no tienen trabajo con que pagar sus hipotecas y alimentar a sus familias. Y esto no es literatura, ni retórica vacía, sres. La gente en este país se esta quitando la vida tirándose por las ventanas, ahorcándose; quemándose viva… Desquiciados y desesperados por esa sensación de desamparo, de

Mareas ciudadanas unidas

impotencia…De humillación de quien se sabe ignorado y traicionado. Arrojado como carne muerta en manos de lobos por parte de quien debería velar por ellos, de quien debería cuidarles y protegerles…Del poder político y el judicial que nos gobiernan. Democracia destruida. INFAMIA.

 

Pero aquí parece que todo eso a nadie le importa un bledo. Ellos, indignos, siguen a otra película. En su planeta. Enrrocados en su mundo viciado de datos y de cifras. Lejos, muy lejos de su pueblo. Cada vez a mas años luz del drama de la calle. Se ponen cachondos y tienen la desfachatez de sacar pecho con el deficit, la prima de riesgo y la balanza exterior. En el papel las curvas estadísticas les salen bonitas y eso les basta. Pero ¿en qué soluciona eso todos nuestros problemas, sres? ¿Cuántas familias menos se van a quedar en la calle gracias a que baja su prima de riesgo? ¿Cuantos parados van a encontrar empleo?

 

Otra manifestación más, sí. Más de lo mismo. Después de 5 años críticos , todo esto es un bucle sinfin y no aporta novedad. Pero este 23-F iba a ser distinto…La madre de todas las madres… Y en cierta forma sí que lo fue. Cincuenta ciudades españolas movilizadas y exigiendo un CAMBIO. Madrid entero tomado por la mayor cantidad de gente que yo haya visto nunca en una protesta de este tipo. Con cámaras de todo el mundo grabando en directo. Profesores, personal de Iberia y de agencias de viajes, bomberos, mineros, médicos, enfermeras, personal despedido de teleMadrid, policías municipales, parados, familias, indignados…Mareas y mareas unidas. Todas a una. Formando una gran marejada. No sé si la mayoría del país pero estoy convencido de ello… Porque todos y todas estamos, de una forma u otra, jodidos…

 

Gritando que queremos sanidad y educación públicas, que queremos trabajar, que queremos que se rescate a las personas y no a los bancos; castigo y humillación a los corruptos; ni un recorte más al débil; ni un desahucio más; ni un suicidio más. Una nueva transición y una nueva Constitución que sirva y proteja al pueblo y no a los buitres carroñeros. Y que devuelva la soberanía a los ciudadanos y no a los mercados y al capitalismo. Que nos permita participar y decidir a las personas el futuro de nuestros pueblos y países. Libertad. Verdad. Transparencia… Democracia y punto.

 

Y Madrid (como el el país entero) se llenó de gente reclamando y exigiendo todo eso, sí. Y de un sol radiante de primavera temprana. De Mayos anticipados. De gargantas hartas. Y cansadas… Cansadas , sí…

Porque… ¿se nos está escuchando, compañeros y compañeras?. ¿Nos están

Necesitamos partidos NUEVOS. No viciados

oyendo?. ¿Alquien está tomándonos en cuenta?. ¿Los gobernantes están escuchando a su pueblo?. ¿O les seguimos dando igual?, ¿o lo del sábado fue para ellos una excursión de perroflautas y subersivos más que no les causa mayor molestia que unas cuantas calles cortadas?. ¿O si están tan sordos y se la trae tan al pairo el drama de las familias que si no hay disturbios y mala prensa, nuestras movilizaciones se la soplan?

 

Porque sí, compañeros…El 23-F fue de nuevo primavera y todo un éxito de participación y de activismo social. Y de satisfacción por visualizar muchas más conciencias despiertas. Y muchos más ciudadanos sumados a la lucha en las calles. Todo eso es positivo , sí… Y necesario, sí… Y loable, sí…  Pero el día siguiente, al 23-F, todo fue igual.  Y nuestros gritos, y las canciones, y el grupito de música tocando en el escenario de Neptuno, como si fuera un día de fiesta , más que de indignación, no sirvieron tampoco para hacernos oír. Y aparte de unas cuantas portadas de prensa y de algunos minutos de televisión ; no nos tomaron en cuenta… La voz masiva del pueblo fue una vez más despreciada y omitida. Nada cambió. Una vez más…Otra vez más…

 

Y yo os pregunto, compañeros;  esperando vuestras respuestas como un

La democracia ha sido arrebatada…

salvavidas al que poder asirme para no ahogarme en este abismo de duda y para no golpearme una y otra vez contra esta pared sorda, ciega e inexpugnable que interponen nuestros gobernantes entre nosotros y la justicia:   ¿Alguien, está igual de confuso que yo? ¿Alguien está viviendo un conflicto interno sobre cual es el siguiente paso a dar? ¿Sobre cual es la metodología a seguir si continñúan sin escucharnos? ¿Alguien más empieza a reflexionar sobre lo que es violencia y lo que es legítima defensa? ¿Sobre si estamos legitimados o no para defendernos? ¿Sobre si hemos de seguir firmes en la vía  cívica o actuár con su violencia? ¿Alguien más está en una mezcla de frustración y de indignación que le haga recordar cómo fueron y cómo se fraguaron otras revoluciones históricas contra viejas dictaduras? ¿Alguien más vive una lucha interior entre sus firmes convicciones de respeto a los derechos humanos y una voz (cada vez más poderosa) que le pide contundencia? ¿Entre la voz de la razón y la voz del estómago que grita de indignación ante los acontecimientos?

 

Porque para mí, el 23-F fue un punto de inflexión… En mi mar de dudas… Y aquí sigo…Viendo en la televisión y leyendo en prensa cómo nos engañan, nos estafan, nos roban y cómo se ríen de nosotros. Hoy unos y mañana otros. Y cómo mis conciudadanos se quitan la vida desesperados y desamparados… Y aquí sigo…Solo ante el abismo…Con mis dudas. Con mi rabia…Conmigo…Y con ellas…

 

Espero un salvavidas. Una visión redentora. Estoy seguro de que las habrá…Y hoy;  últimamente, las necesito…

 

Abrazo y buenos vientos.

 

“CON TODO MI CARIÑO Y RESPETO: QUE LES DEN POR CULO”

En la vida podemos clasificar a las personas en un sinfín de categorías. Me van a permitir ustedes que hoy, flamante lunes de Agosto al sol, y de bastante mala hostia con el mundo, yo las clasifique solo en dos: Las que se mojan; las que se implican; las valientes (el valor no es sino miedo bien disimulado), las que no están de paso por la vida… Y las demás. Las otras. Las que se quedan mirando. O lo que es peor; las que miran hacia otro lado. Como si nada estuviera pasando. A todos esos y esas con todos mis respetos y con todo el dolor de mi corazón, les deseo todo aquello que vaticinaba sabiamente el alemán M. Niemoller en los versos que cierran este artículo. Porque, sin duda, se lo merecen…

En base a tal criterio nos encontramos, por tanto, ante un escenario habitado

Estudiantes

Estudiantes

por dos tipologías de seres humanos diferenciados y opuestos. Por un lado tenemos a quienes piensan únicamente en su culo y sálvese quien pueda, y por otro a quienes arriman el hombro; a quienes solamente se mueven del sofá si lo que se quema es su casa o a quienes cogen un cubo de agua y echan un capote a su vecino; a quienes piensan que lo tenemos todo perdido y que no mueven ni un dedo y a quienes prefieren luchar por si hubiera quizás algo que ganar. No vaya a ser que, oigan ustedes, consigamos algo. Quita, quita…Déjate de historias que se está mejor tranquilito en casa viendo fútbol o el Sálvame. ¡Y además la revolución da una pereza que te cagas!

Además, diré que me es totalmente indiferente, cual sea el contexto en el que apliquen tales sujetos y sujetas su inaceptable doctrina de silencio y pasividad. Porque unas veces será en plena vía urbana cuando algún miserable gañán le pegue dos guantazos a su mujer antes sus ojos y en la acera de en frente y otras será en su barrio cuando dos adolescentes escupan a un indigente y lo graben descojonadas de la risa con el teléfono móvil; y porque cierta vez fue cuando ETA o el GAL, o Al Qaeda o algún estado “democrático” asesinaba vilmente en Euskadi, en Francia, en el metro de Madrid o en Irak, y había que salir a la calle a decirles que no estábamos de acuerdo; y otras veces serán mañana o pasado cuando nuestra clase política, que nos debe tomar a todos por gilipollas (bastante acertadamente, visto lo visto), una vez saqueados impunemente nuestros derechos laborales y sociales, deje al pueblo, como carnaza muerta, en manos de los poderes capitalistas; en manos de los buitres carroñeros…

Causas todas ellas insignificantes como para mover un dedo, oigan. Pecata minuta…

ni un paso atrás

ni un paso atrás

Y mientras hoy mucha gente las está pasando canutas, en su portal, en su barrio, en su familia, en su cuadrilla, en el mundo, y sino es hoy será mañana, ellos continuarán

inamovibles en su sosegado y egoísta mundo de mazapán escudados en los típicos “yo paso” , “para qué voy a moverme si no vamos a conseguir nada”, “a mí es que me viene fatal…” y toda esa retahíla de memeces siempre muy lógicas, con mucho criterio y muy fundamentadas.

Excusas baratas que uno ya no sabe si devienen, bien por que se tiene horchata en las venas (casuística esta, aunque igualmente injustificable, un pelín más potable), bien porque se es un escéptico y recalcitrante meahogueras, o bien (y estos serían los peores) porque se es un ser egoísta, acomodado, jeta, y por defecto y a mi modo de ver, bastante indeseable.

¿Se imaginan que habría sido de este mundo si por los tibios y los pasivos hubiera sido? Nunca habría existido Mayo del 68, ni primaveras árabes… Y hoy seguiría existiendo el muro de Berlín, el apartheid en Sudáfrica, y los negros seguirían siendo esclavos sin derechos en Norteamérica, y las mujeres no tendrían derecho a sufragio. (y que no les suene tan lejano; tiren de hemeroteca; no hace tantos años de todo esto.) Y Malala estaría sola ante los talibanes…Y así hasta infinito…

Así que no se desgañiten,  (a mí todavía me cuesta) : Seguirán existiendo ese tipo de personas per sécula seculorum. Nos guste o no. Estoy convencido de que ni siquiera fruto de estas letras, que se pretenden directas al mentón y que les interpelan directamente, harán acto de autocrítica alguno; ni reflexiones profundas al respecto; ni pensarán que quizás su actitud ante la vida y para con el resto, no es correcta ni moralmente aceptable. Ninguno de ellos despertará. Es una guerra perdida…

Lo cual supone una conclusión nada reconfortante…Y es que solo cuando

Se llama futuro...

Se llama futuro...

ellos, los que se mantienen al margen y a la sopa boba se movilicen con los demás, lograremos una sociedad mejor y más justa…Y esto se parecerá mucho más a una democracia y a un mundo que valga la pena…

Dicho lo cual y para concluir diré, con la boca bien grande, que a los primeros les profeso una profunda y sincera admiración. Y que yo me quedo con esos. Con los cuatro gilipollas de siempre. Los que lo intentan. Con los que creen que hay cosas ante las que no se puede ni se debe callar. Quienes siguen creyendo que luchando se puede cambiar el rumbo. Gente rara, friki y sin amigos; perroflautas, radicales y delincuentes (depende del diario que lean o canal que sintonicen); gente que invierte (vaya usted a saber porqué inexplicable misterio de la vida) su salud, su energía y su tiempo, sacrificando sus espacios personales y los de quienes les rodean en pro de algunas convicciones, de un puñado de sueños y quizás de algún ideal descabellado (y anacrónico, dirán algunos). Quienes creen que un mundo mejor y más justo es posible. No existe la utopía, compañeros. Lo imposible, solo tarda un poco más…

Rodea el Congreso

Rodea el Congreso

Por ellos no me tiro yo, haciendo la carpa, por el puente Róntegui; ni reniego más de lo debido de esta especie a la que pertenezco… Y a ellos les ofrezco mi más sincero y profundo agradecimiento .Por ellos no pierdo yo la fe. Y por ellos me resisto a creer que todo vaya a ser en balde. Y por ellos no creo, en el fondo, que todo esté perdido…

Gracias por existir. En mi nombre; y en el de mis futuros hijos…

A los otros y otras; a los que una vez más, se van a quedar en casa tocándose los huevos y los ovarios mientras otros hacen la guerra por ellos y por sus vástagos; con todo mi respeto y todo mi cariño… Y permítanmelo hoy que estoy de resaca y digo más tonterías de lo debido…Que les den. Que les den mucho por culo. Que os den mucho por culo. Desde el más profundo cariño y respeto.  Y Dios quiera que las llamas no asedien nunca sus casas; porque ese día puede que no haya nadie para ayudarles a apagar el fuego…

Vayan para ellos los versos del pastor luterano alemán Martin Niemoller, quien fuera confinado en su día en un campo de concentración nazi…

Cuando los nazis vinieron ” (traducción del alemán)

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
me callé,
porque yo no era comunista

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío

Cuando vinieron a buscarme a mí,
ya no había nadie que pudiera ayudarme…”

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