PP

EN UNA GUERRA PIERDEN TODOS. PERDEMOS TODAS

Me preocupa. Y mucho. Nelson Mandela y Mahatma Gandhi, como muchas otras y otros, supieron y tuvieron la VIRTUD de mirar más allá de las siglas, colores de piel, religiones o etiquetas que dividían a las gentes de sus respectivas realidades. Supieron trascenderlas. Supieron mirar MÁS ALLÁ DE SU CONTEXTO HISTÓRICO concreto. Porque SUPIERON VER MÁS LEJOS.  Ambos pagaron altos precios por ello.

Me preocupa. Y mucho.  Por eso los saco a ambos a colación. Me preocupa  tanto que, de hecho, repetiré esto sistemáticamente y hasta la saciedad: NUNCA-NUNCA-NUNCA podremos CONSTRUIR un mundo-país-sociedad-comunidad SANA, ni ESTABLE, ni RESPETUOSA, si APARTAMOS aquello y a aquellos cuyo pensamiento NO nos gusta. No hablo solo en calidad de miembro activo de PODEMOS como soy en la actualidad, sino que hablo como algo ‘inetiquetable’, gracias a Dios: hablo como persona.

 

Una herencia que dejar a nuestras hijas e hijos

Además tengo la profunda convicción de que nosotras y nosotros, en este nuevo tiempo, con estas nuevas generaciones, desde

El futuro no es nuestro

PODEMOS o desde donde sea,  lo vamos a lograr. Porque tenemos INTELIGENCIA, SENTIDO COMÚN, CAPACIDAD, CONVICCIONES Y HUMANIDAD. Y aprendizaje. De las buenas y malas praxis del pasado. Gracias a las cuales se nos ha ido mostrando en qué dirección caminar.

Y sé también que, aunque nos lleve muchos años y trabajo, vamos a lograr generar un positivo y GRANDÍSIMO ejemplo para generaciones futuras que será difícil de destruir. Una semilla sólida para el medio largo plazo. Quizás nosotras y nosotros siquiera veamos sus frutos. Pero hemos de creer ciegamente en su esencia. Porque todo esto que construimos en el HOY, en el PRESENTE, será el FUTURO en el que vivan nuestros hijos e hijas. Y en el que vivan los suyos. (casi nada)

Ser del Barsa no implica ser AntiMadrid

Si a nivel general y sobre todo en este país llamado España, no entendemos que ser del BARSA no tiene que implicar ser ANTI MADRID ni viceversa, o que porque nos guste el color VERDE no tenemos que odiar el color NARANJA. O que defender lo NUESTRO no tiene por qué implicar el ATACAR por defecto lo de los demás. (porque la tolerancia cero sí que sería legítima y deseable contra todo aquello que viole las líneas rojas de los Derechos Humanos o de la legalidad vigente.)

Pero el FUTURO solo se puede construir entre DIFERENTES. Sin SECTARISMOS. Eso ya lo hicieron otros antaño en muchos momentos

Espectro político

de la historia y nos dejaron a las generaciones posteriores regueros de odio por todas partes. Herencias ENVENENADAS. En las guerras NUNCA gana nadie. Con armas o sin ellas. En la guerra del ODIO NUNCA gana nadie. Todos pierden. NUNCA podremos gobernar un país sin contar con 10 millones de personas votantes del PP con otros 8 del PSOE ni sin UPyD, ni sin IU, ni sin el vecino que nos cae regular…Ya me entendéis…No sin TODOS Y TODAS. Aunque NO compartamos sus postulados… Porque entonces no será país. Ni mundo. Ni acabaremos con el lastre de las dos Españas o de las tres o de las cuatro… LES NECESITAMOS.

Necesitamos a todos y todas. A todos los colores y pensamientos del abanico. LES NECESITAMOS. No hay que pensar en VENCERLES. Hay que pensar en CONVENCERLES. Y si no lo logramos, (porque no tienen por qué moverse de sus paradigmas) hay que trabajar en INTEGRARLES. En hacerles partícipes. En SUMAR todo lo que hagan bien. Sus buenas ideas. Las de cualquier PARTIDO o PERSONA. Porque las habrá. (esperemos y ojalá)

 

Mandela y Gandhi ya lo inventaron todo. O casi.

Supondrá esfuerzos…Supondrá vencer prejuicios. A muchos les sonará a utopía. Pero no lo es. Nada es nuevo bajo el sol. Todo ha

Nelson Mandela

ocurrido ya antes. Refresquemos memoria. La historia está ahí para darnos las MAYORES LECCIONES si sabemos tomar los ejemplos que otros y otras nos DEJARON. No lo digo yo…NELSON MANDELA pudo vengarse de quienes les mataron y humillaron en el apartheid y ¿en cambio? MADIBA llegó al poder y les tendió la mano. Incluso a sus asesinos y represores. Dándoles la mayor lección de humanidad de la HISTORIA. Y la mayor lección de VALORES. Y de perdón. Y de INTELIGENCIA.

No lo digo yo… MAHATMA GANDHI que venía de ser un abogado acomodado formado en Reino Unido (país colonizador-ocupador de su país), colgó la toga y volvió a la India a construir el futuro y la LIBERTAD. A construir un PAÍS en el que poder vivir en la discrepancia pero sin odios que lastraran la CONVIVENCIA. ¿Y sabéis cómo lo hizo? ( Di Ana , querida cousin, gracias por aquel viaje a La India y al museo de Delhique de nuevo dio un giro de tuerca a nuestra escala mental) LLEVANDO LA CONTRARIA INCLUSO A TODOS LOS DE

Mahatma Gandhi

SU PROPIA RELIGIÓN. E INTEGRANDO a todas las RELIGIONES musulmana-hindú-católica. Que se odiaban entre sí. A muerte. Que se aborrecían. Por todos los daños sufridos en cada comunidad. Que no supieron entenderse.

Nelson y Mahatma, como muchas otras y otros, SUPIERON MIRAR MÁS ALLÁS DE SIGLAS, O DE RELIGIONES, O DE ETIQUETAS que les dividían. Supieron mirar MÁS ALLÁ DE SU CONTEXTO HISTÓRICO concreto. SUPIERON VER MÁS LEJOS. Concentraron sus objetivos y energía en lo que les unía. Con DETERMINACIÓN Y FE. Contra todo pronóstico lógico en sus respectivos tiempos. Supieron ver al OTRO como lo que es. Más allá de siglas o militancias. Un ser humano. Con nombres y apellidos. Con felicidades y miserias. Con miedos y con dudas. Con una existencia con principio y con final.  Buscando lo mismo… Buscando lo mejor para su vida y la de los suyos (llamadme idealista pero me obstino en pensar que ese es el objetivo último de cada ser humano. Y en repetírmelo constantemene. Aunque la dirección y los métodos de unos y otros sean antagónicos. Hablo de la buena gente , claro. La maldad y la mala intención alevosa no juega en esta ecuación, por eso ni la menciono. Pero aún así creo que incluso esta proviene también del sectarismo-radicalidad. Avaricia y usuras patológicas aparte )

Conclusión deseable: un barrio mejor; un mundo mejor.

ES MUCHO MÁS LO QUE NOS UNE, QUE LO QUE NOS DIFERENCIA. Aun con las discrepancias… ELLOS Y ELLAS, MANDELAS,

Diversidad

GANDHIS, etc. SUPIERON HACER DE ESA MÁXIMA su filosofía de vida y la guía de todas sus acciones diarias y estratégicas. Y así lograron también, por defecto y de paso, hacer avanzar eso que denominamos la HISTORIA. En la buena dirección. Si nos olvidamos de referencias como esas y NO nos obsesionamos con tenerlas constantemene en mente y presentes, estaremos cometiendo errores que nos condenarán como seres humanos y como sociedad. Y estaremos traicionando las mayores y más simbólicas lecciones de la HISTORIA.

Sé que PODEMOS también es diferente en eso. Lo veo cada día. En cada reunión de cada círculo. En cada compañera y compañero. No aspiramos solo al PODER por el PODER. Aspiramos a generar nuevas conciencias colectivas. Nuevos contextos. Nuevos escenarios. Barrios mejores. Mundos mejores. Los de ese FUTURO MEJOR que soñamos. Los JUSTOS e IGUALITARIOS. Pormenorizando todos los SUFRIMIENTOS. Y ojalá que acabando con todos.

PODEMOS!!! AHAL DUGU!!!

 

 

 

¡¡ES HORA DE EXIGIR!! ¡¡LA PAZ NO ES DE NADIE Y ES DE TODOS!!

Llevo unos días incendiado. Atento a los acontecimientos e intentando hacer lecturas sosegadas y comedidas de los mismos antes de opinar. Todo es muy delicado cuando se habla sobre la violencia y cuando hay tantas sensibilidades y sufrimientos alrededor de una cuestión que llevamos grabada a fuego en el ADN sobre todo quienes hemos nacido y vivido en Euskadi. Quienes nos hemos desayunado esto, día tras día, en la más cotidiana y cruel de las cercanías. He contando hasta mil. Incluso me había planteado dejarlo pasar. Pero creo que ya basta. Si este juego de la vida, tal y como yo lo entiendo, va de mojarse y de corresponsabilizarse de todo lo que ocurre a nuestro alrededor (nunca olviden que la sociedad y este mundo, es decir, la REALIDAD, no se construyen solos ni son como son por arte divino o por ciencia infusa sino que se van modelando por nuestras actitudes y comportamientos, bien por acción o bien, y muchas más de las veces, por omisión) creo que ya es suficiente. Basta ya de tropelías y de canalladas, vengan de un lado o vengan del otro.
A los terroristas y a quienes les aplaudían y jaleaban (ETA mátalos), o a quienes ejercían el juego macabro, ruin y cobarde de

Imperdonable…

dominancia-sumisión, drogados hasta las cejas por esa sensación de poder y de fortaleza que les daba el saberse, no solo libres de la espada de Damocles de la violencia, sino apadrinados y protegidos por ella y por las pistolas y las bombas lapa que ilustraban con sangre su discurso ideológico… A todos esos no les tenemos nada que agradecer. Nada. A los que en las plazas y en las calles de los pueblos; en las ciudades de Euskalherria, y en la vida pública (plenos de ayuntamientos, comisiones de fiestas, asambleas sindicales de empresas, etc…) se encargaron de envenenar y de pudrir esta sociedad con su semilla del odio al diferente y al discrepante (solo han pasado dos años desde que tuviéramos encima de la mesa los últimos asesinatos, secuestros, amenazas y extorsiones ,que a nadie se le olvide) o de amordazar y exterminar a todo aquel que no compartiera su ideal de nación vasca, (que por momentos y con la distancia cada día me recuerda más al ario)… A todos esos…No les tenemos nada que agradecer. Ni uno solo de los perdones de los que pudieran salir por su boca. Incluso, fíjense, ni aunque fueran plenamente sentidos en conciencia y corazón. No les tenemos ni un solo perdón que agradecer. Ni uno. Aunque piense yo, como pienso, que son todos bienvenidos, deseables y necesarios para reconstruir toda la convivencia que ellos mismos destruyeron. Nada que agradecer. En todo caso exigir. Exigir que se dejen de palabras. Los actos sí reparan. Las palabras son literatura. Las acciones, realidad. Exigimos actos. Muestras. Autocrítica. Humildad. Decencia. Humanidad. El perdón no está en la mano de quien lo expresa sino de quién lo concede. Exigimos acciones. Os exigimos acciones. Hay mucho que reparar.
Creo que ese es el sentir general de la mayoría. Y que lo sería en cualquier sociedad sana, civilizada, con algo de decencia y con un

Tufa de lejos…

mínimo de valores éticos y morales. En la sociedad vasca, en la española y en la de la China mandarina.
Dicho lo cual, creo que también ha llegado la hora, de exigir también en voz alta y contundente el escrupuloso respeto de los derechos humanos y el cumplimiento por vía de urgencia de la legalidad vigente al Estado. Al Gobierno de Rajoy (se hace surrealista tener que exigir a nuestra clase política lo que por defecto y en base a lo que dicta el marco legal actual no solo debiera ser una realidad sino que nunca debiera de haberse dado). No podemos ni debemos permitir, como ciudadanos comprometidos con los derechos humanos y con la construcción de una convivencia y de un futuro libres de toda violencia y de todo odio que dejar a nuestros hijos , que el poder político, sea del color que sea, ejerza a su antojo y en base a intereses visiblemente sibilinos la represión más feroz y alevosa. Y tenemos que denunciarlo. Alto y claro. Muchos ya lo hicimos en su día, públicamente y en la calle, cuando supimos que el Estado y las fuerzas de seguridad del mismo, asesinaban ocultos tras las siglas del GAL (que no solamente era igual de execrable que ETA, sino que además alargó lo que de otra forma tengo la profunda convicción de que se habría terminado antes, dando aliento a la idea delirante terrorista de que aquí había una guerra con dos bandos y pábulo a la obsesión enfermiza etarra de señalarnos, a quienes nunca fuimos tibios o permisivos con su ideario y con el terror, como soldados del bando contario); o cuando creímos injusto y fascistoide el cierre de periódicos vascos; o cuando supimos de casos cercanos y acreditados de torturas… A unos les exigimos sí. Pero a los otros de la misma forma. Y con más razón. Porque los casos empiezan a ser ya demasiado sangrantes y numerosos:
1. Que los presos etarras cumplan sus condenas en cárceles cercanas a sus domicilios no es beneficencia ni caridad. Es justicia. Es ley.

Prohibido prohibir

Es cumplir con la legalidad. Y así hemos de exigírselo con firmeza al Estado.
2. Que los presos que habían cumplido ya las penas que la Justicia y el propio Estado les impusiera en su día no es caridad. Es ley. Es cumplir con la legalidad. (pero tuvo que venir Estrasburgo con su ‘toñeja’ detrás de las orejas para obligar a su cumplimiento) Nos gustará más o menos, será más o menos doloroso para las víctimas y para parte de la ciudadanía, e incluso habrá quien quiera que nadie que asesine o viole tenga una segunda oportunidad ni que pise la calle en su vida. Es comprensible humanamente hablando. Pero algo impensable con la ley y el derecho en la mano.
3. Permitir que ciudadanos libres y con sus penas cumplidas, quieran reunirse y comer juntos ejerciendo su pleno derecho de reunión e incluso de asociación, no es caridad. Es libertad. Es ley. Es cumplir con la legalidad. Y así hemos de exigírselo al Estado.
4. No perseguir que ciudadanos libres y no cometiendo ninguna actividad delictiva (hasta que se demuestre lo contrario- in dubio pro reo) intermedien (presuntamente) entre los terroristas y las fuerzas políticas y sociales, e incluso sus presos, si así lo fuera, con el objetivo de finiquitar las cuestiones técnicas (desarticulación de comandos, fin de la dispersión de sus activistas encarcelados, entrega de armas, etc…) forzosamente inherentes al proceso de disolución, no es caridad. Es justicia. Es ley. (las detenciones de ayer son cuanto menos, sorprendentes en fondo y forma…)
5. Permitir la libertad de manifestación no es caridad. Es ley. Prohibirlas, como se intentó con la de ayer en Bilbao y tras quedar patente que al Gobierno le interesan más los votos y las medallas que la propia paz (un auténtico esperpento todo lo ocurrido con el anuncio de la operación policial por parte de Interior y que les dejó literalmente con el culo al aire por si alguien creía aún en los Reyes Magos…) huele a querer coartar derechos fundamentales de la ciudadanía con mala intención.
A quienes conocemos un poco los entresijos de todo esto (llámennos mal pensados si quieren), todo esto nos ‘tufa’ desde lejos. Y a

Innegociable

veces pareciera que, por parte de nuestro actual Gobierno, no estuvieran prevaleciendo los nobles objetivos de facilitar el fin definitivo del terror y de llevar a buen puerto el proceso de pacificación y normalización. Huele a como si el interés general estuviera siendo relegado a un segundo plano respecto de intereses partidistas y ciertamente oscuros. Y no lo podemos permitir. Ni en un sentido ni en el otro. Llevamos muchos años exigiendo a ETA y a su entorno el fin de la violencia y seguiremos exigiéndoles actos y hechos que reparen el daño causado, sí. Pero en paralelo y con la misma contundencia ha llegado la hora de exigir responsabilidades a quienes les ha tocado gestionar políticamente este nuevo tiempo. Al PP. Cumplir con la legalidad y respetar los derechos humanos es lo primero que han de poner en práctica. La paz, esa que muchos nunca creímos poder ver en vida, requiere aún de mucho trabajo y de mucho compromiso. De mucha voluntad. Y de unos gobernantes a la altura de las circunstancias. Los ciudadanos hemos de alzar la voz y exigírselo así. Con plena convicción. Con contundencia. Ha llegado el momento.

CÉSAR FERNÁNDEZ ROLLÁN – Barakaldo- Bizkaia –Periodista en ciernes , escritor y guionista.

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