poema

¡¡QUE TE COMO A VERSOS!!

“Hasta los lunes y con legañas”

Ganas de comerte…

Hasta cuando apenas luces el sol

y llueve en tu pañuelo y en mi Bilbo.

Hasta cuando se acabe el calor placentero

y asedie inclemente el frío.

Quiero yo tu camino con el mío.

Sin aire entre los zapatos.

Bien juntitos.

De entre todas las opciones de esta vida:

tú me elijes.

Yo te elijo.

 

Cuando el espacio y el tiempo hicieron síncronos

tu vacío y mi vacío…

Y cruzaron tu camino…

Y mi camino…

Tu mejor versión,

con la menos mala del mío.

Tú eres mi «tú», eres mi «me», mi «conmigo».

¡Rabio de ti, te, contigo!

¡Rabio de ti!

¡Qué ganas locas de tejernos!

¡Que te co!

¡Que te co!

¡Que te como a versos…!

 

 

SOLO EN EL SUFRIMIENTO SE ENCUENTRA EL CRECIMIENTO

«Y entonces en cierto momento de mi vida fue cuando entendí…Que sólo en la derrota y el sufrimiento,

Tagore

se encontraba el crecimiento. La construcción interior. La resiliencia. Y si sabemos integrar lo aprendido durante la tormenta, he ahí también la evolución. Pero para eso hay que haber transitado esos lugares oscuros. Y saber darles las gracias»  Tal y como os escribí en Facebook a todas y todos, este texto podría haber sido de Rabindranath Tagore, sí. “Rabindranath Tagore. Textos perdidos. Poeta y filósofo hindú. MENTIRA. TOTALMENTE. 

 

Y os habría parecido más referente, y hasta si me apuráis más exótico-seductor y seguramente por ello habríais creído mucho más en el mensaje. Idolatrando los nombres por encima de los contenidos. Pero ahí también os he metido un gol. Yo se lo atribuí a él. Y nadie dudó. Gol chorra. Pero por la escuadra. Así que cuidado, amigas y amigos con lo que se lee en las redes. Y hasta en los medios. Cotejad. Nos engañan constantemente. Un solo copia y pega en la barra de Google basta.

 

Porque este texto no es ni será nunca del amigo TAGORE. Es de alguien contemporáneo, sin tanto nombre y que no es hindú. Pero que sí que lleva la cruz de la poesía y de la filosofía a cuestas.  Y que también ha vivido su proceso. Volved a leer este texto. Y su mensaje. Es el mismo. Pero este lo firma César Fernández.

Mensajes falsos. Manipulación

NUEVO POEMA: «PEONES NEGROS»

«PEONES NEGROS»
Por puro egoísmo.

Por puro egoísmo.Te diría que te pienso.

Te diría que te pienso.

Que extraño los paseos.
De quienes antes de ser otra cosa, fueron primero amigos.
Y que se perdieron…
Que recuerdo muchas veces los recuerdos.
Nunca renunciaré a lo que fuimos.
A la verdad que reside en los recovecos…
A todo lo que no cabe en estas letras.
Incluso a lo agrio de la prosa
cuando ya murieron los versos…
A saberme yo toda tú y tú todo yo…
Con las luces y lar persianas rotas de defectos.
Sería arrancarme páginas de la memoria.
De cuajo. Y del alma.
Dejar de respirar es estar muerto.

Por puro egoísmo pagaría yo el café con leche.
Y la conversación, con doble de azucar,
que queda pendiente…
Por puro egoísmo te diría, que quien un día fue todo
me niego a pensar que ahora sea nada, para siempre.
Que sí. Que quizás aun es hoy ‘antesdeayer’.
Soy consciente.
Por eso, no escribo estas letras.
Ni las pienso…
Ni las verbalizo más allá de este pupitre de biblioteca.
Ni siquiera existe.
Ni existirá nunca, este poema…

Por puro egoísmo sigo en este estado de paréntesis.
De quien espera, ávido, que todo amaine.
De quien anhela todos los días que solo lo bueno te rodee…
Por puro egoísmo permanezco
bajo estas virutas retorcidas de goma de borrar.
Como trazo mal hecho de lapicero…
Solo si blancas avanzan, pueden moverse los peones negros.

Por puro egoísmo digo más de lo que hago.
Y escribo menos de lo que pienso.
Por puro egoísmo espero.
No queriendo…
Porque el tiempo…Solo el tiempo…»

C.F.R

NUEVO POEMA «A CAL Y CANTO»

A cal y canto...

A cal y canto...

Puede que la vida
siga aconteciendo ahí fuera…
Y que la primavera lo esté preñando todo
de plenitud y de colores…

Yo lo desconozco desde mi ausencia.
Puede…

Puede que todo siga deviniendo,
ahí fuera…
Como si nada…
Mientras yo solo quiero que se desaten las tormentas,
furiosas,
y que todo se torne plomizo
y la ciudad oscurezca…

Y que llueva…
Sí, así;
que llueva…

Yo solo quiero bajar todas las persianas
a cal y canto,
parar todos los relojes
y descansar unas horas de la existencia…
Y permanecer aquí,
en el silencio de todo lo que mora
bajo la penumbra…
Agazapado y contraído en esta nada
protectora…

Puede que sí.
Puede…
Puede que ahí fuera,
en algún lugar,
aún sobreviva…
la primavera…

CÉSAR FERNÁNDEZ.(Julio2010)

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