democracia

CARTA ABIERTA A TODAS LAS MUJERES TRABAJADORAS DEL HOSPITAL DE CRUCES Y DEL SISTEMA SANITARIO ESPAÑOL Y ASISTENCIAL. Del hijo de una de tantas.

 

Ellas (al menos las que yo conozco) llegaron en los años setenta a Euskadi. De 1970 en adelante. Llegaron aquí como a tantos otros lugares de España. Niñas. A quienes se llevaron de sus pueblos cuando todavía no habían cumplido ni los 18 años. Mi madre tenía 17. Niñas. Venían desde Andalucía, Extremadura, Galicia, Castilla y León…Desde todos aquellos lugares, la mayoría muy humildes, donde no había trabajo con el que llenar la nevera.

Las separaron de sus amigos, de sus colegios, de sus primeros amores… Y se las llevaron a grandes ciudades desconocidas y hasta hostiles para ellas. Llegaron porque había que cubrir miles de puestos laborales. Se necesitaba mano de obra joven. Ellas casi siempre en el sector servicios y asistencial. Los hombres al cemento, la madera y la industria. Las mujeres a los tajos donde en lugar de herramientas y ladrillos había otra ‘cosa’ diferente que atender: las personas. Y todavía hubo quien se atrevió, en aquel entonces a denigrarles.  Maketas y maketos, les llamaron. Xenofobia infame a la vasca lo llamaba yo.

El tiempo vuela tan rápido y las cosas cambian tan vertiginosamente que ya se nos ha olvidado. Pero todas ellas son nuestras madres. Y las ‘amamas’ de nuestros hijos de hoy. La generación nacida en los años de la Dictadura.  Venían la gran mayoría de aquella España rural que aún cagaba en cuclillas en la cuadra del ganado. Que malamente había podido acabar una EGB y casi ninguna un bachiller. De casas y entornos humildes en las que se calentaban con braseros fuego y carbón y donde no había primer plato y segundo porque ‘se comía lo que había’. De compartir radio entre varias familias, o de escucharla en casa del vecino para poder informarse de lo que pasaba en el mundo. Y soñar con algo mejor…

De eso no ha pasado tanto tiempo. Pero parece que estamos hablando de hace mil.  Con nuestros móviles inteligentes, nuestras televisiones de plasma, el euro (bendita peseta), nuestras neveras petadas, nuestros armarios llenos de ropa, nuestras carreras universitarias y nuestra ‘democracia’ y ‘Estado de Bienestar’.

Ellas conforman esa generación que durante estos últimos años está entrando en la década vital que sobrepasa las 60 primaveras y que ya han empezado, poco a poco, a jubilarse. Hoy se merecen unas líneas. No compensarán ni por asomo sus sacrificios personales y colectivos pero me parecía de ley. Han sido muy importantes. Como sostén del sistema, sí. Pero también como cimiento de las familias y por ende de esta sociedad tan surrealista y contradictoria que conforma ‘nuestra’ España.

Así que yo hoy les hablaré de ellas. De esas MUJERES. Y a todas ellas escribo esta carta. Sobre todo a quienes sostuvieron con sus madrugones y su espinazo todo el sistema sanitario y asistencial vasco. Osakidetza se llama en Euskadi. Casi en su totalidad mujeres. Pero bien podría aplicarse a todo el sistema español. Ellas, se merecen un reconocimiento y un agradecimiento. Y un homenaje. Tengo una en casa. Sé de lo que hablo.

Ellas fueron quienes contribuyeron a que esta Sanidad de hoy, sea lo que es. Copando esos puestos de la limpieza de los hospitales, de auxiliares, de asistencia a personas dependientes… Aquellas niñas forzadas a ser mujeres para llevar dinero a sus casas; para contribuir a llenar el estómago familiar. Sin preguntas. Sin estudios superiores, ni carreras, ni universidades. Sin más opciones.

Ellas. Que bien podrían haberse llamado Juli, Katy, Mari Cruz, Beni, Maribí… O Teresa. Teresa. Como se llama mi madre… Ellas. Que fueron hasta valientes para tener sus hijos jovencísimas.  Y que nos educaron, nos criaron  y se cargaron a a sus espaldas el peso de todas las familias y la construcción de la nueva sociedad de las libertades y de la democracia. La de los sueños. Ellas. Que llenaron las huchas de la Seguridad Social y que sobre todo se dejaron la piel y se desvivieron para educarnos y darnos todo lo que ellas no habían tenido en su niñez.  Intentando que no olvidáramos los valores y el sacrificio del que manaba todo aquello. Y que nosotros, sus hijos e hijas, no supimos asimilar. Ni integrar. Ni tener presente. Obnubilados por esta especie de ‘cunas de oro’ de la clase media acomodada que nos nublaron la vista y la memoria. Éramos ricos y poderosos con 1.500 € al mes y nos reíamos de los mileuristas y del compromiso social. Y de los valores. Y de la lucha. Nos volvimos consumistas e individualistas y dejamos de pensar en que había muchas cosas mal alrededor por las que seguir luchando y por las que nuestros abuelos lucharon en su día. En cierta forma fue una especie de pequeña traición. Una especie de ‘dilapidación’ de todas las batallas ganadas que habían hecho posible que nosotros viviéramos este estado de bienestar. Pero esa es otra guerra y otra historia…

Hoy quería rendir un homenaje en estas líneas a todas aquellas mujeres que fueron madres de mi generación. La de los nacidos al calor de la incipiente democracia. Especialmente a esa pequeña gran familia del Hospital de Cruces. Donde hay 370 mujeres de la limpieza, que con sus espaldas encorvadas y sus caderas desgastadas de darle al mocho, sus madrugones, su vergüenza torera y su buen hacer, hicieron y hacen posible que la red sanitaria de Euskadi brille de dignidad. Mujeres en el 90% de los casos.

 

Todo además de especial valor cuando hablamos de esos centros de trabajo de especial sensibilidad que son los hospitales. Rodeados siempre de intra historias humanas que giran alrededor de situaciones dolorosas. Historias de sufrimiento propio o del de seres queridos. De salvación o de pérdida. De dramas o de milagros. De tristeza o de esperanza… Esos ‘talleres’ en los que se reparan los cuerpos pero casi NUNCA las almas. Y en el que sé de buena tinta que muchas de ellas han sumado mucho a esa otra curación. Con otra medicación que no se basa en bisturís ni en quirófanos. Pero que cura. Y que palía: la del cariño. La de la sensibilidad. La de la humanidad. La de sonreír y hacer sonreír incluso cuando no se tiene ganas. Por el mismo precio y sin pluses en su nómina. La que atiende a esa otra salud que no sale en ninguna placa, ni resonancia. Pero que está ahí… Y que ellas ven como ninguna sabe… La del alma…

 

Sé de lo que hablo…Lo tengo, gracias a Dios. De ejemplo. En mi casa.

Bravo por vosotras. Y gracias por todo vuestro sacrificio y fortaleza. Ojalá sepamos honraros como os merecéis. Sirva como pequeño grano de arena, esta carta.

POEMA- DEDICADO A QUIENES NOS DESPERTARON…UN 15 DE MAYO…

Poema escrito caminando de Triacastela a Samos. Camino de Santiago. Julio 2012.

“Si existen las sombras es porque hay una luz…”

Hubo un tiempo, sí…

Hubo un tiempo…

No hubo claveles en los fusiles

porque ya, arrancados todos,

yermos y esquilmados quedaron los jardines…

Y solo hubo entonces bulevares de farolas

que tronchadas, como sueños,

no daban luz ni esperanza…

Y relojes consistoriales de agujas rotas;

corrompidos los minutos, y las horas,

y las almas…

Columpios huérfanos en los parques,

rectorados sin mochilas ni proclamas;

plazas solitarias…

Hubo un tiempo sí,

Hubo un tiempo…

En que el pueblo soberano

ya irredento para siempre,

blandió firme en la calle, todas las convicciones.

Armado, por fin, de luz y de conciencia…

Los indecisos vencieron el miedo…

Y las almas somnolientas despertaron catalizadas.

Gritando a pulmones llenos, la utopía,

en todas las callejas y ventanas…

Y concurrió toda la sed en una sola boca,

y todo el hambre en unas solas entrañas…

Y todas las voces dispersas clamaron entonces,

juntas por boca de una garganta…

Y cayeron los tiranos y los sátrapas.

Y se volcaron todas las balanzas.

Hubo un tiempo…

Hubo un tiempo…

En que el pópulo aplastado

reunió, como David, todo el valor y toda la rabia…

Renacida ya de nuevo,

la esperanza en sus entrañas…

Y alzada poderosa su honda al viento,

como el gigante Goliat, cayeron las Ágoras…

Podridos como estaban sus cimientos,

traicionados ya los pueblos con toda saña…

Hubo un tiempo…

Hubo un tiempo sí,

Hubo un tiempo…

En el que el pueblo

tomó de nuevo las calles y las plazas;

preñándolas todas de luces fulgentes,

de colores, de palabras…

De versos libres; de canciones;

de manos alzadas; de esperanzas…

De pensamientos volando al cielo como palomas blancas…

Y zafados ya del opio y la ceguera,

florecieron entre adoquines,

bellas e indestructibles,

de nuevo, las primaveras…

Hubo un tiempo…

Y no sé si acaso fue cierto,

o fuera solo que un servidor lo soñara…

Mas creí ver a lo lejos que, tumbadas las falacias,

emergió servil al pueblo, nueva y radiante…

LA DEMOCRACIA.

POSDATA:

Hubo un tiempo…

Y que Dios me de entereza para honrar los que se fueron,

y preñar las bayonetas de claveles nuevos…

Vaya esta piedra y mis versos por ellos.

Hubo un tiempo…

CATARSIS VERANIEGA CAP. 1 – “UNA HOSTIA DETRÁS DE LAS OREJAS A TODOS LOS DE MI GENERACIÓN”

Dentro de este lío en el que nos hallamos inmersos, la empresa para la que

El futuro es ahora

El futuro es ahora

trabajo nos aplicó allá por Junio un ERE (expediente de regulación de empleo) de nueve meses que, para quien no lo sepa, es una especie de estatus  límbico en el que no eres trabajador pero tampoco eres desempleado y que a cambio te “recompensa” con un montón de tiempo libre (todo el del mundo) y con una merma del sueldo, en mi caso de más de un 40%, abonada puntualmente cada día 10 de mes por el INEM (hasta que este quiebre también).

El caso es que gracias al susodicho parón laboral obligado, y a las vacaciones estivales en el grado universitario en el cual milito en paralelo, me he mantenido unos meses fuera de la rueda del hamster y he podido reflexionar, sin estas prisas con las que nos han enseñado a vivir, sobre todo esto de la indignación colectiva y del malestar general en el que nos encontramos toda la sociedad y por defecto mi generación, la de quienes somos hoy treintañeros y denominados en su día Generación “X” o generación perdida (apelativo que, dicho sea de paso, nos ganamos a pulso y que fue toda una bola y muy beligerante, comparado con el cartelito que les ha tocado a estos pobres de la generación NI-NI)

Ni-nis

Ni-nis

A lo que iba. Que no sé…Divagaba yo sobre los motivos concretos que nos han arrastrado desde el sofá de casa a esto de la indignación y a algunos pocos (menos de los que deberían), a dar su paso al frente en las calles y en las plazas. Se llamen Arriaga o Sol.

Y pensaba yo si no nos mereceríamos una buena hostia detrás de la orejas. Todos. Pero especialmente los de mi generación. A mí mismo el primero y a todos los hartos y hartas, acto seguido; algo de autocrítica, ya me entienden. Lo primero por haber estado abstraídos, perdidos e inactivos de toda militancia social o política toda la puta vida, viviendo como marqueses en el estado flamante del bienestar que nos dejaron a mesa puesta nuestros padres y abuelos y a lo loco se vive mejor y que se acabe el mundo…Años y años…Hasta verle las orejas al lobo. Y muchos ni con esas. Manda huevos.

Un lobo que no se llama Rubalcaba ni se llama Rajoy. Que se llama DEMOCRACIA CAPITALISTA .Que se llama MODELO. (evitándome el uso de la palabra sistema que de tan viciada le he cogido hasta tirria y la cual solo con mentarla implica ipso facto que le pongan a uno el cartelito chorra y facilón de anti yo que sé…). Una democracia ni con el pueblo ni para el pueblo. Como el despotismo ilustrado o el absolutismo pero mejor disfrazado. Con parlamentos que roban al pueblo con guante blanco, urnas de plástico cada cuatro años y sufragio universal. Para que todo esté al gusto de todos y nos quedemos tranquilitos; para que nos olvidemos de Mayo del 68 y de los adoquines…Y mucho fútbol y muchos créditos bancarios para consumir y consumir. Opio y más opio. Pan y circo…

Así que la crisis mundial y la infame hecatombe española nos han venido de

Generación perdida

Generación perdida

puta madre. O en ello confío…Si es que sirven para despertarnos de una vez. A la Generación X , a la NI-NI y a las que vengan. Si nos sirven para tomar conciencia. Para tomar partido. Para dejar de ser títeres en manos y a merced del modelo y empezar a ser miembros activos del mismo. E intentar cambiarlo cuando creamos que lo merece o que se ha corrompido.

La historia no se ha hecho nunca desde las pantallas de los ordenadores o en frente de las tablets, ni en las celebraciones de los títulos de la selección o del Athletic, ni tomando chupitos con los colegas en la barra del bar o desde el sofá de casa viendo Sálvame. Actividades muy lícitas y respetables todas ellas (excepto la última, me disculpen uds.) y en alguna de entre las cuales, como todo hijo de vecino, me incluyo. Pero sin descuidar todo lo demás. Controlando. Porque  la historia se hace en la calle.

Todos juntos. Actuando…

NO LO OLVIDEN…HAY MUCHO EN JUEGO…NI UN PASO ATRÁS!!!

NOS HEMOS QUEDADO TODOS GILIPOLLAS…

Lo siento pero últimamente me cuesta escribir sobre otra cosa. Vivimos tiempos muy convulsos y más trascendentales aún de lo que pensamos. Aunque baje la prima de riesgo…Porque no hablo de esta cansina y omnipresente crisis, no. Hablo de todo lo que se está gestando al amparo de ese paraguas…

prensa1prensa2

poema web

CORREX-BOLIVIA-EVO MORALES-TUPAC  KATARI

Quizás no hayamos tomado conciencia aún de que el hoy, el presente; esta cómoda y mullida poltrona del estado del bienestar en la que hemos vivido siempre nuestra apática generación (treintañeros hoy), fueron nuestros abuelos quienes se la ganaron a pulso y nos la dejaron luego aquí para nuestro gozo y disfrute. Asimismo y por defecto, tampoco nos estamos coscando de que todo lo que acontezca en el mañana; en el futuro; depende de lo que hagamos hoy. Y depende, también, por supuesto, y en mayor medida, de todo aquello que dejemos de hacer. El futuro es ahora. Y nuestros hijos y los suyos heredarán lo que nosotros les hayamos dejado. Se dice pronto. Pero es un hecho que nuestros abuelos se dejaron la piel y algunos hasta la vida para nosotros sin que nosotros estemos haciendo lo mismo por nuestros hijos.Lamentable es un apelativo que se queda muy corto. Merecemos algo mucho más malsonante.

Porque una de dos; o nos hemos quedado todos gilipollas ya del todo o seguimos bajo los efectos de alguna potente y contundente droga que tiene fuera de juego nuestras neuronas…


prensa1 (1)

prensa3

FACE1

FACE2

Y es que es ciertamente increíble pero creo que hemos perdido toda perspectiva de lo que ocurre a nuestro alrededor. Que no tenemos, a estas alturas, aún ni repajolera idea de todo lo que está pasando. Que todavía, después de múltiples asaltos a nuestros derechos más fundamentales como ciudadanos y como personas aún no hemos asimilado la magnitud de los hechos. Alpargatas de nosotros, aún no hemos dado esos dos pasos imprescindibles hacia atrás para ver el bosque…

Porque, no se me pierdan;  sigo sin hablar de esta crisis de la que ya estamos todos hasta los huevos y los ovarios y que han generado unos pocos  (los poderosos) para que paguemos las consecuencias los otros (el eslabón débil; la masa alelada; o sea todos: o sea tú y yo…) Y no, no. No hablo de la puta crisis.

Hablo de todos los atentados contra el pueblo y contra las clases más débiles perpetrados a su amparo; por este gobierno y por los anteriores. A estas alturas nos da igual el colorín de quien ocupa el sillón porque ya no creemos en ninguno de ellos. Se lo han ganado a pulso. Nos han demostrado que no hay ideologías cuando hay pasta por medio; los idearios sucumbieron a la economía. No hay convicciones, no hay ética, no hay valores, no hay derechos humanos mientras gobiernen la economía y los mercados sobre las personas. Sobre la humanidad. Sobre las ideas. Sobre la razón…

Pero, no sigo por ahí porque me caliento y me voy del tema…Dejo de ver el bosque yo también…Aunque este árbol del que hablaba sea parte crucial del problema.

prensa4 (2)

prensa4 (1)

prensa4 (3)

face4

Yo hablaba de esos atentados contra todo lo que se ganaron nuestros abuelos; de esos atracos obscenos y sin que se les ponga siquiera la cara roja, a la ciudadanía. A nosotros. A ti a mí. Otra vez a ti y a mí. Al pueblo soberano. Otra vez despojando de toda protección al débil, al mileurista, al pensionista, al estudiante, a profesores, enfermeras, mineros, a las clases medias y bajas, dejando a todos a merced de Goliat…A merced de las hienas… Unos, los miserables, en la puta ruina, sin trabajo o de patitas en la calle por no pagar una letra mientras otros, los poderosos, son rescatados con miles de millones…Más los que se llevaron a los bolsillos en su día. Suma y sigue…Bendita justicia social…Bendita democracia esta…

Así que gracias, oh, gobernantes nuestros, por permitidnos el lujo de votar cada cuatro años y de poder sobrevivir en un sistema justo, participativo y legítimo como este…Un modelo de Estado en el que nadie nos estafa vilmente, ni nos toma por bobos, ni nos vacila sin pudor. En el que se nos tiene muy en cuenta y se vela siempre por el más débil.

prensa4 (4)

prensa4 (5)prensa4

¡¡POR DIOS!! A la pobrecita y sagrada DEMOCRACIA, mancillada y destruida, se le tienen que estar revolviendo las entrañas en su propia tumba. Habéis perdido el rumbo…

Pero algunos (espero que muchos) no lo vamos a permitir…Nos asiste la razón. Nuestro estandarte son unos valores y unos principios universales e inquebrantables y no nos vamos a quedar mirando. Y la memoria de nuestros abuelos. Y el futuro de nuestros hijos. Contamos con toda la legitimidad, toda la convicción y toda la fe del mundo. Queremos un futuro mejor. Creemos en él. Y el futuro es ahora. Ha llegado el momento de despertar… ¡¡YA SOMOS MUCHOS Y MUCHAS!!! ¡¡NI UN PASO ATRÁS!!!!

Nos vemos en las calles…Abrazo enorme y cuídense mucho!!!

VERSOS AL SERVICIO DE LA REVOLUCIÓN

Bilbao. 14 de Agosto de 2012.

Cuando la democracia se tornaFACE1

una losa inamovible y monstruosa

sobre la espalda del pueblo…

Y aplasta las voces que claman clemencia

a ras de suelo…

Entonces ya todo ha de cambiarse…

Entonces, por fin, ha llegado el momento…

poema web (1)

Que nadie nunca te convenza

de que la lucha es estéril;

de que no podemos…

Alza tu voz al viento y súmala al resto…

La razón te asiste; no tengas miedo…

El futuro es ahora;

el presente lo ganaron tus abuelos…

poema web

El Mayo francés nunca fue un sueño,

que no te engañen.

Las primaveras árabes sí florecieron…

Ha llegado el momento.

Demos junto el paso al frente.

¡LA REVOLUCIÓN ES UN DERECHO!!

Podemos cambiarlo todo…

La lucha nunca es estéril;

¡¡LA CALLE ES DEL PUEBLO!!

César Fernández Rollán.

Categorias