democracia real ya

CRÓNICA: MANIFESTACIÓN DE MAREAS 23-F MADRID

El invierno se quiso hacer fuerte el sábado 23 de Febrero. Una fecha más conocida en España como 23-F. El día en que el comandante Tejero entró pistola en mano en el Parlamento en un intento de golpe de Estado y de imposición de una dictadura militar en el país. Hoy no hay comandantes ni tanques en la calle; pero no hacen falta. Porque ya habido un golpe de Estado. Porque ya vivimos en una dictadura. Una invisible en la que nunca reparamos…Hasta ahora.

Una sin necesidad de Tejeros, ni pistolas. Un régimen dictatorial, esta vez de

Medios extranjeros cubrieron el acto

guante blanco, liderado por el capital y por los mercados. Nuestros políticos, aquí y en el mundo occidental entero han claudicado y han sido cómplices y comparsas de todo ello. Del GOLPE DE ESTADO DEL SIGLO XXI. El que somete y aniquila la dignidad y los derechos de los pueblos y los pisotea en beneficio de la avaricia; del poder y del vil metal. Clases débiles expoliadas. Democracia destruida. INFAMIA.

 

El invierno se quiso hacer fuerte el 23-F, sí. Tormentas de nieve, vientos inclementes y una ola de frio polar azotaron con fuerza toda la península. Pero no fue así en Madrid. En Madrid el cielo se negó a claudicar y llegó, venciendo a toda lógica, de nuevo la primavera. Y un sol radiante se apoderó de las calles inundándolo todo de luz. Y de esperanza…Mayo volvió a las aceras. Como nosotros y nosotras. Como las mareas de cuidadanos y cuidadanas llegadas aquí desde toda España.

 

Porque esta vez no iba a ser una más. Se esperaba la madre de todas las madres. La manifestación de manifestaciones. La suma de toda la indignación y el hartazgo de tantas y tantas marejadas dispersas por el país. De todos los sufrimientos y de toda la rabia acumuladas desde que empezara esta crisis. La gente ni puede más. No podemos más. Seis millones de personas y subiendo no tienen trabajo con que pagar sus hipotecas y alimentar a sus familias. Y esto no es literatura, ni retórica vacía, sres. La gente en este país se esta quitando la vida tirándose por las ventanas, ahorcándose; quemándose viva… Desquiciados y desesperados por esa sensación de desamparo, de

Mareas ciudadanas unidas

impotencia…De humillación de quien se sabe ignorado y traicionado. Arrojado como carne muerta en manos de lobos por parte de quien debería velar por ellos, de quien debería cuidarles y protegerles…Del poder político y el judicial que nos gobiernan. Democracia destruida. INFAMIA.

 

Pero aquí parece que todo eso a nadie le importa un bledo. Ellos, indignos, siguen a otra película. En su planeta. Enrrocados en su mundo viciado de datos y de cifras. Lejos, muy lejos de su pueblo. Cada vez a mas años luz del drama de la calle. Se ponen cachondos y tienen la desfachatez de sacar pecho con el deficit, la prima de riesgo y la balanza exterior. En el papel las curvas estadísticas les salen bonitas y eso les basta. Pero ¿en qué soluciona eso todos nuestros problemas, sres? ¿Cuántas familias menos se van a quedar en la calle gracias a que baja su prima de riesgo? ¿Cuantos parados van a encontrar empleo?

 

Otra manifestación más, sí. Más de lo mismo. Después de 5 años críticos , todo esto es un bucle sinfin y no aporta novedad. Pero este 23-F iba a ser distinto…La madre de todas las madres… Y en cierta forma sí que lo fue. Cincuenta ciudades españolas movilizadas y exigiendo un CAMBIO. Madrid entero tomado por la mayor cantidad de gente que yo haya visto nunca en una protesta de este tipo. Con cámaras de todo el mundo grabando en directo. Profesores, personal de Iberia y de agencias de viajes, bomberos, mineros, médicos, enfermeras, personal despedido de teleMadrid, policías municipales, parados, familias, indignados…Mareas y mareas unidas. Todas a una. Formando una gran marejada. No sé si la mayoría del país pero estoy convencido de ello… Porque todos y todas estamos, de una forma u otra, jodidos…

 

Gritando que queremos sanidad y educación públicas, que queremos trabajar, que queremos que se rescate a las personas y no a los bancos; castigo y humillación a los corruptos; ni un recorte más al débil; ni un desahucio más; ni un suicidio más. Una nueva transición y una nueva Constitución que sirva y proteja al pueblo y no a los buitres carroñeros. Y que devuelva la soberanía a los ciudadanos y no a los mercados y al capitalismo. Que nos permita participar y decidir a las personas el futuro de nuestros pueblos y países. Libertad. Verdad. Transparencia… Democracia y punto.

 

Y Madrid (como el el país entero) se llenó de gente reclamando y exigiendo todo eso, sí. Y de un sol radiante de primavera temprana. De Mayos anticipados. De gargantas hartas. Y cansadas… Cansadas , sí…

Porque… ¿se nos está escuchando, compañeros y compañeras?. ¿Nos están

Necesitamos partidos NUEVOS. No viciados

oyendo?. ¿Alquien está tomándonos en cuenta?. ¿Los gobernantes están escuchando a su pueblo?. ¿O les seguimos dando igual?, ¿o lo del sábado fue para ellos una excursión de perroflautas y subersivos más que no les causa mayor molestia que unas cuantas calles cortadas?. ¿O si están tan sordos y se la trae tan al pairo el drama de las familias que si no hay disturbios y mala prensa, nuestras movilizaciones se la soplan?

 

Porque sí, compañeros…El 23-F fue de nuevo primavera y todo un éxito de participación y de activismo social. Y de satisfacción por visualizar muchas más conciencias despiertas. Y muchos más ciudadanos sumados a la lucha en las calles. Todo eso es positivo , sí… Y necesario, sí… Y loable, sí…  Pero el día siguiente, al 23-F, todo fue igual.  Y nuestros gritos, y las canciones, y el grupito de música tocando en el escenario de Neptuno, como si fuera un día de fiesta , más que de indignación, no sirvieron tampoco para hacernos oír. Y aparte de unas cuantas portadas de prensa y de algunos minutos de televisión ; no nos tomaron en cuenta… La voz masiva del pueblo fue una vez más despreciada y omitida. Nada cambió. Una vez más…Otra vez más…

 

Y yo os pregunto, compañeros;  esperando vuestras respuestas como un

La democracia ha sido arrebatada…

salvavidas al que poder asirme para no ahogarme en este abismo de duda y para no golpearme una y otra vez contra esta pared sorda, ciega e inexpugnable que interponen nuestros gobernantes entre nosotros y la justicia:   ¿Alguien, está igual de confuso que yo? ¿Alguien está viviendo un conflicto interno sobre cual es el siguiente paso a dar? ¿Sobre cual es la metodología a seguir si continñúan sin escucharnos? ¿Alguien más empieza a reflexionar sobre lo que es violencia y lo que es legítima defensa? ¿Sobre si estamos legitimados o no para defendernos? ¿Sobre si hemos de seguir firmes en la vía  cívica o actuár con su violencia? ¿Alguien más está en una mezcla de frustración y de indignación que le haga recordar cómo fueron y cómo se fraguaron otras revoluciones históricas contra viejas dictaduras? ¿Alguien más vive una lucha interior entre sus firmes convicciones de respeto a los derechos humanos y una voz (cada vez más poderosa) que le pide contundencia? ¿Entre la voz de la razón y la voz del estómago que grita de indignación ante los acontecimientos?

 

Porque para mí, el 23-F fue un punto de inflexión… En mi mar de dudas… Y aquí sigo…Viendo en la televisión y leyendo en prensa cómo nos engañan, nos estafan, nos roban y cómo se ríen de nosotros. Hoy unos y mañana otros. Y cómo mis conciudadanos se quitan la vida desesperados y desamparados… Y aquí sigo…Solo ante el abismo…Con mis dudas. Con mi rabia…Conmigo…Y con ellas…

 

Espero un salvavidas. Una visión redentora. Estoy seguro de que las habrá…Y hoy;  últimamente, las necesito…

 

Abrazo y buenos vientos.

 

“CON TODO MI CARIÑO Y RESPETO: QUE LES DEN POR CULO”

En la vida podemos clasificar a las personas en un sinfín de categorías. Me van a permitir ustedes que hoy, flamante lunes de Agosto al sol, y de bastante mala hostia con el mundo, yo las clasifique solo en dos: Las que se mojan; las que se implican; las valientes (el valor no es sino miedo bien disimulado), las que no están de paso por la vida… Y las demás. Las otras. Las que se quedan mirando. O lo que es peor; las que miran hacia otro lado. Como si nada estuviera pasando. A todos esos y esas con todos mis respetos y con todo el dolor de mi corazón, les deseo todo aquello que vaticinaba sabiamente el alemán M. Niemoller en los versos que cierran este artículo. Porque, sin duda, se lo merecen…

En base a tal criterio nos encontramos, por tanto, ante un escenario habitado

Estudiantes

Estudiantes

por dos tipologías de seres humanos diferenciados y opuestos. Por un lado tenemos a quienes piensan únicamente en su culo y sálvese quien pueda, y por otro a quienes arriman el hombro; a quienes solamente se mueven del sofá si lo que se quema es su casa o a quienes cogen un cubo de agua y echan un capote a su vecino; a quienes piensan que lo tenemos todo perdido y que no mueven ni un dedo y a quienes prefieren luchar por si hubiera quizás algo que ganar. No vaya a ser que, oigan ustedes, consigamos algo. Quita, quita…Déjate de historias que se está mejor tranquilito en casa viendo fútbol o el Sálvame. ¡Y además la revolución da una pereza que te cagas!

Además, diré que me es totalmente indiferente, cual sea el contexto en el que apliquen tales sujetos y sujetas su inaceptable doctrina de silencio y pasividad. Porque unas veces será en plena vía urbana cuando algún miserable gañán le pegue dos guantazos a su mujer antes sus ojos y en la acera de en frente y otras será en su barrio cuando dos adolescentes escupan a un indigente y lo graben descojonadas de la risa con el teléfono móvil; y porque cierta vez fue cuando ETA o el GAL, o Al Qaeda o algún estado “democrático” asesinaba vilmente en Euskadi, en Francia, en el metro de Madrid o en Irak, y había que salir a la calle a decirles que no estábamos de acuerdo; y otras veces serán mañana o pasado cuando nuestra clase política, que nos debe tomar a todos por gilipollas (bastante acertadamente, visto lo visto), una vez saqueados impunemente nuestros derechos laborales y sociales, deje al pueblo, como carnaza muerta, en manos de los poderes capitalistas; en manos de los buitres carroñeros…

Causas todas ellas insignificantes como para mover un dedo, oigan. Pecata minuta…

ni un paso atrás

ni un paso atrás

Y mientras hoy mucha gente las está pasando canutas, en su portal, en su barrio, en su familia, en su cuadrilla, en el mundo, y sino es hoy será mañana, ellos continuarán

inamovibles en su sosegado y egoísta mundo de mazapán escudados en los típicos “yo paso” , “para qué voy a moverme si no vamos a conseguir nada”, “a mí es que me viene fatal…” y toda esa retahíla de memeces siempre muy lógicas, con mucho criterio y muy fundamentadas.

Excusas baratas que uno ya no sabe si devienen, bien por que se tiene horchata en las venas (casuística esta, aunque igualmente injustificable, un pelín más potable), bien porque se es un escéptico y recalcitrante meahogueras, o bien (y estos serían los peores) porque se es un ser egoísta, acomodado, jeta, y por defecto y a mi modo de ver, bastante indeseable.

¿Se imaginan que habría sido de este mundo si por los tibios y los pasivos hubiera sido? Nunca habría existido Mayo del 68, ni primaveras árabes… Y hoy seguiría existiendo el muro de Berlín, el apartheid en Sudáfrica, y los negros seguirían siendo esclavos sin derechos en Norteamérica, y las mujeres no tendrían derecho a sufragio. (y que no les suene tan lejano; tiren de hemeroteca; no hace tantos años de todo esto.) Y Malala estaría sola ante los talibanes…Y así hasta infinito…

Así que no se desgañiten,  (a mí todavía me cuesta) : Seguirán existiendo ese tipo de personas per sécula seculorum. Nos guste o no. Estoy convencido de que ni siquiera fruto de estas letras, que se pretenden directas al mentón y que les interpelan directamente, harán acto de autocrítica alguno; ni reflexiones profundas al respecto; ni pensarán que quizás su actitud ante la vida y para con el resto, no es correcta ni moralmente aceptable. Ninguno de ellos despertará. Es una guerra perdida…

Lo cual supone una conclusión nada reconfortante…Y es que solo cuando

Se llama futuro...

Se llama futuro...

ellos, los que se mantienen al margen y a la sopa boba se movilicen con los demás, lograremos una sociedad mejor y más justa…Y esto se parecerá mucho más a una democracia y a un mundo que valga la pena…

Dicho lo cual y para concluir diré, con la boca bien grande, que a los primeros les profeso una profunda y sincera admiración. Y que yo me quedo con esos. Con los cuatro gilipollas de siempre. Los que lo intentan. Con los que creen que hay cosas ante las que no se puede ni se debe callar. Quienes siguen creyendo que luchando se puede cambiar el rumbo. Gente rara, friki y sin amigos; perroflautas, radicales y delincuentes (depende del diario que lean o canal que sintonicen); gente que invierte (vaya usted a saber porqué inexplicable misterio de la vida) su salud, su energía y su tiempo, sacrificando sus espacios personales y los de quienes les rodean en pro de algunas convicciones, de un puñado de sueños y quizás de algún ideal descabellado (y anacrónico, dirán algunos). Quienes creen que un mundo mejor y más justo es posible. No existe la utopía, compañeros. Lo imposible, solo tarda un poco más…

Rodea el Congreso

Rodea el Congreso

Por ellos no me tiro yo, haciendo la carpa, por el puente Róntegui; ni reniego más de lo debido de esta especie a la que pertenezco… Y a ellos les ofrezco mi más sincero y profundo agradecimiento .Por ellos no pierdo yo la fe. Y por ellos me resisto a creer que todo vaya a ser en balde. Y por ellos no creo, en el fondo, que todo esté perdido…

Gracias por existir. En mi nombre; y en el de mis futuros hijos…

A los otros y otras; a los que una vez más, se van a quedar en casa tocándose los huevos y los ovarios mientras otros hacen la guerra por ellos y por sus vástagos; con todo mi respeto y todo mi cariño… Y permítanmelo hoy que estoy de resaca y digo más tonterías de lo debido…Que les den. Que les den mucho por culo. Que os den mucho por culo. Desde el más profundo cariño y respeto.  Y Dios quiera que las llamas no asedien nunca sus casas; porque ese día puede que no haya nadie para ayudarles a apagar el fuego…

Vayan para ellos los versos del pastor luterano alemán Martin Niemoller, quien fuera confinado en su día en un campo de concentración nazi…

Cuando los nazis vinieron ” (traducción del alemán)

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
me callé,
porque yo no era comunista

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío

Cuando vinieron a buscarme a mí,
ya no había nadie que pudiera ayudarme…”

LOS GRITO PORQUE HAY QUE GRITARLOS…

Septiembre 2012. Madrid.
Movilizaciones contra una democracia ficticia.


Yo nunca conocí a Neruda.

Pero marché junto al pueblo traicionado

por La Castellana hasta Colón,

junto a un niño vecino suyo

llamado Aquiles…

Y a quién él llamaba Hércules…

¡Qué jodido el gran Neruda!

¡Qué cabrón…!
………………………….
Yo nunca coexistí con Blas de Otero.
No tomé café con él,
ni en Bilbao ni en La Latina…
Pero llegamos a Sol con sus versos…
Una tarde.
De Galerna…
Y de vergüenza. Con mayúsculas.
VERGÜENZA…
Y empuñamos sus letras frente a los escudos…
“Hojas de Madrid con La Galerna”
Veníamos del norte; como el otoño.
Traíamos en las gargantas la primavera…

César Fdez Rollán

REFLEXIÓN DE VERANO-CAP.2: ¿QUÉ COÑO QUEREMOS EN REALIDAD?

CAPÍTULO 2:  La segunda autocrítica, sobrevenida también en plena catarsis veraniega,  versaba sobre aquello de que no tengo yo muy claro aún lo que buscamos con todas estas movilizaciones y estas ocupaciones y esta indignación cada día más extendida y generalizada.

¿Cuál es la lucha? , ¿qué pretendemos acampando en Sol o en el Arriaga? ,

Se regala...

Se regala...

¿qué buscamos con la marcha del 15S de Madrid o con la concentración en torno al Congreso del 25S, o con la huelga general del día 26S?  ¿A qué escenario ideal final aspiramos?

Y lanzaré para intentar responder a estas preguntas 4 INTERROGANTES. Cuatro preguntas al aire (micrófono al aire como lo llaman en Libertad 8 de Madrid). Primero empezaré por las más básicas, reduciendo todo mi planteamiento, como en matemáticas, a la ecuación más simple y sencilla, para ir in crescendo progresivamente hasta los problemas más complejos y globales.

1- ¿Queremos sólo que mejore la situación personal de cada uno de nosotros?, ¿queremos solo encontrar de nuevo un puesto de trabajo, incluso precario o muy precario, con el que poder pagar nuestras facturas y la hipoteca como si nada hubiera pasado?

2 – ¿Nos basta con que nos vuelvan a subir las nóminas y nos devuelvan la paga extra? ¿Nos conformamos con volver a jubilarnos a los 60 y con que el IVA vuelva a ser el que era? ¿nos sirve con que los días de indemnización por despido vuelvan a ser dignos? ¿Queremos luchar solo por el aquí y el ahora y nos la sopla el futuro que les espere a nuestros hijos?

3- ¿Queremos solo mejorar el modelo de democracia capitalista en el que hemos nacido y nos hemos adoctrinado? ¿Nos basta con introducir cuatro reformas que controlen y regulen a la banca y los mercados para que dejen de especular a sus anchas y que eviten quizás, con suerte, crisis como esta en el futuro? ¿Queremos solo que la banca vuelva a abrir el grifo y a darnos créditos para nuestras flamantes viviendas, nuestras vacaciones, nuestros bonitos coches y nuestras microempresas, de modo que volvamos a tener dinero en los bolsillos, volviendo al mismo punto de origen del cual partió todo esto?

4- ¿Nos basta ya con que el mañana vuelva a ser igual que el ayer?, ¿con que fluyan de nuevo los euros  y volver todos a nuestros nidos de cuervos? ¿Nos conformamos con poner el contador a cero y volver al mismo punto de partida?  ¿Nos basta solo con variar alguna casilla de este Monopoly y a empezar de nuevo la partida y a mamarla, o queremos cambiar de directamente de juego?

Y ahora yo les respondo de nuevo en forma de tres preguntas directas a sus conciencias y su inteligencia:

–         ¿O queremos algo más, sres y sras? ¿O no nos gusta como funciona el

Obsoleta...

Obsoleta...

tinglado, en su más intrínseca esencia, más allá de todos nuestros intereses individuales?

–         ¿Nuestra sociedad es mejor, más justa y más equitativa con esta forma de funcionamiento? ¿El modelo capitalista consumista nos hace más solidarios, más comprometidos con los demás y con el planeta? ¿nos convierte en mejores personas? Incluso iendo más allá ¿Somos más felices y nos realizamos y desarrollamos más plenamente en un mundo así? ¿Y cual es la herencia envenenada y vacía que legaremos a nuestros hijos con esta simiente? ¿o serán ellos los buitres carroñeros del futuro? ¿o serán también cuatro alimañas que se reirán de todo esto?

–         ¿O queremos dar una vuelta de tuerca al sistema capitalista vigente y a este neoliberalismo salvaje que nos convierte en hienas consumistas sin escrúpulos, sin valores, ni principios? ¿O queremos romper la baraja, para buscar entre todos y todas nuevas fórmulas? ¿O queremos cambiar esta realidad-tablero llamada Monopoly por otro juego nuevo y diferente?

Porque si lo que queremos es volver a lo de antes, camaradas indignados de este país y resto de ciudadanos avísenme porque yo me bajo de este carro…Y no se vuelvan locos. Déjense de tomar las plazas porque no hay nada valioso por lo que luchar entonces. Sigan en sus casas, puestos hasta las cejas de opio; viendo el fútbol o el Sálvame, esperen pacientemente a que el agua vuelva a su cauce y déjense de revoluciones y de ostias que eso es de locos, perroflautas y gilipollas…Y además da una pereza que te cagas…

Piénsenlo un momento. Solo les pido un miserable minuto de reflexión. Y luego vuelvan al sofá, al bar o al twitter si quieren. Pero por favor; no se olviden nunca de mirar más allá….

Usen su inteligencia y busquen en lo mejor de sus adentros. Sé que lo tienen. Y den su paso al frente. Por favor. Que sus conciencias no vuelvan nunca atrás. Y que nunca dejemos de creer en que un mundo mejor es posible…Y que nunca bajemos los brazos ni perdamos la esperanza…O ustedes. Y yo…Y nuestros hijos…Y todos…

Estaremos perdidos…

CRÓNICA DE UN INFILTRADO EN EL 25S- OCUPA EL CONGRESO

Martes 25 de Septiembre. 12:00 am. Comenzamos a llegar con cuentagotas a Madrid, procedentes de toda España, los golpistas y neonazis que vaticinaba la descerebrada e infame Dolores de Cospedal. Como podemos. Unos en coches particulares, otros en autobuses de línea y algunos en autocares organizados ex profeso (estos últimos con problemas para llegar por registros y parones por parte de las fuerzas de seguridad) Todos extremadamente peligrosos. Todos armados hasta los dientes. Todos empuñando un arsenal poderoso y letal. Variopinto eso sí. Silbatos de colores, tuppers de plástico, pancartas de cartulina y libros de poesía. Sin olvidarme del más letal e invencible de todos ellos: LA RAZÓN; la inteligencia; las convicciones.  Tejero era un mísero principiante a nuestro lado. Si hay una forma de tomar el Congreso no es con una metralleta, por la fuerza y a tiro limpio. Sino con algo mucho más peligroso…EL SENTIDO COMÚN. Señora De Cospedal. Nos subestima…

Quienes veníamos de la zona norte, arribamos a Plaza España, lindante con

Plaza España

Plaza España

Gran Vía, donde esperaban ya para entonces el doble de periodistas y de policía, que de manifestantes. La estampa recordaba a un Madrid en estado de sitio. Emoción, nervios, ganas de empezar a saber. A dónde, cómo, por dónde, cuántos. Algunas declaraciones a prensa y ganas. Muchas ganas. Gente y más gente llegando. Gargantas y más gargantas. El vello erizado. Y ganas. Más ganas…

En una mano, la pistola con la que asaltar la parte proporcional que me toca de Congreso, mi libro de Blas de Otero. “Hojas de Madrid con la galerna”. Nada es porque sí. Mi conciudadano bilbaino, fue un poeta comprometido contra la dictadura que pedía justicia. Desde la paz y la palabra. Nosotros también. Y además en Madrid amenazaba ese día también galerna. En el cielo y en las calles. Nada es porque sí… En la otra mano la pancarta hecha la madrugada anterior. “Soy peligroso, tengo un arma: la razón” (gracias, Raquel; par mío…)

Gran Vía.

Gran Vía.

Y así partimos al atardecer, unos por Gran Vía dirección Plaza del Sol; otros, los que venían del sur de la península, desde Atocha para seguido confluir todos juntos en plaza Neptuno, el punto más cercano al Congreso al que permitía llegar el impresionante y creedme que muy acojonante, cordón policial de 1.500 efectivos antidisturbios (dicen las malas lenguas que solo se recuerda un despliegue similar durante el intento de golpe de Estado del 23F, de nuestra hermanita de la caridad Tejero…Que como decía antes no tenía ni puta idea…A quién se le ocurre entrar con un arma, teniendo El Quijote para darles en la cabeza…)

Una marcha multicolor, de gentes de toda edad, procedencia, sexo y color. Llenando Gran Vía entera. Que nadie os engañe. Hasta la bandera. Kilowatios y kilowatios de energía, rabia y disconformidad hasta entonces dispersas, catalizados por fin en un solo punto. Solo la unión hace la fuerza. Y pancartas, y megáfonos, y canciones coreadas al unísono y al viento. Alto y claro: “Lo llaman democracia y no lo es”; “al banco los millones; al pueblo los recortes”, “policía; únete”.Y gente joven. Y estudiantes. Muchos estudiantes. Futuro. Mucho Futuro. Esperanza. Mucha esperanza. Gracias a Dios.

Todo ello escoltados y acordonados en todo momento por una hilera de furgonetas a nuestro lado con agentes dentro y a pie. Descomunal. Escudos y cascos. Porras y escopetas contra libros y silbatos. Encajonados. Encorsetados. Encerrados. Allí podía haber pasado cualquier cosa. Como lo que finalmente pasó. El Gobierno demostraba tener aún más miedo que nosotros. Miedo atroz. Miedo a la voluntad del pueblo. Miedo a lo que no

Despliegue

Despliegue

quiere ver ni escuchar. Miedo a quienes exigimos que se gobierne para las personas y no para los poderes económicos. Que denunciamos que este modelo vetusto y obsoleto de democracia ha fracasado y se ha sometido a los agentes mercantiles. Y que se han olvidado del pueblo. O aún peor; que se lo está haciendo pagar a él. A nosotros. A todos. A los que estábamos en Neptuno y a los que no. La quiebra de la banca (surrealista cuando antes escuchábamos todos los años que tenían beneficios billonarios) la estamos pagando la ciudadanía. Con lo que es de fuerza mayor y de urgencia máxima revisar un modelo democrático que permite y alienta todo esto y cambiarlo de raíz. Entre todos. Con serenidad y madurez; desde la fraternidad y no desde la confrontación; contando con la opinión de los ciudadanos y con la experiencia acumulada en estos 35 años de democracia. Ya sabemos lo que falla y lo que no. Y la nueva Carta Magna debería recoger absolutamente todo ese aire fresco y ese aprendizaje fruto de la evolución y de los nuevos tiempos.

Miedo. Tienen miedo. Tanto que creo que el martes, si por ellos hubiera sido, habrían sacado los tanques a la calle. Menos mal que tenemos tuppers…

Llegada Neptuno

Llegada Neptuno

Una vez en la plaza Neptuno, a escasos metros del Congreso,  y mientras los ministros entraban y salían, ya sabéis todos lo que pasó. Los medios gráficos y nuestras cámaras lo recogieron casi todo afortunadamente. Las cargas potentes de las 21:15h nos pillaron de pleno. Un amigo y un servidor, estábamos a escasos metros del vallado y del cordón policial y a su vez al lado de los grupos que comenzaron los disturbios. No eran más de veinte. Organizados y con el rostro cubierto. Pero a esos tampoco los queremos. La violencia, venga de un lado o del otro de la valla es intolerable y prescindible. Aunque haya mucha gente a punto de llegar al límite y muchos estén en situaciones extremas.

Avalancha. Gritos. Pánico. Estampida. Gente desconcertada corriendo sin saber a dónde. Caos, miedo, locura, detonaciones de pelotas de goma y sonido de vallas metálicas cayendo, porrazos, lanzamiento de botellas (de los mismos energúmenos). Frustración, rabia. Pero ninguno nos fuimos. Intentábamos buscar un lugar fuera del radio de riesgo y corríamos de un lado a otro buscando a los nuestros. Imposible. Para entonces ya todo era una locura de gente corriendo en todas direcciones y móviles que no funcionaban.   Y en medio del caos un rayo de luz. Tres personas que se

¿Violencia de quién?

¿Violencia de quién?

arrodillan en medio de ese asfalto desierto en que se había convertido Neptuno mientras un grupo de docena de antidisturbios corre en brutal estampida hacia ellos. No se amilanan. Alzan sus manos abiertas al cielo; limpias; inofensivas… Enfrentándose a la violencia de las porras y las patadas. Desafiándola. Con entereza y con plena convicción en su bello desplante. Mirando de frente a la sinrazón. Directamente a los ojos. Y venciéndola. Y parándoles. Y generando a su alrededor una especia de energía que, como si de un escudo protector se tratara, frena radicalmente al grupo policial y lo detiene. Petrificado. Como si se estuvieran dando cuenta por unos instantes del sin sentido atroz que les estaba cegando. De la locura.

Y luego muchos más nos unimos detrás. En la misma posición. Arrodillados. Un ejército de almas irredentas y pacíficas desafiando a la violencia. Con las manos alzadas. “Estas son nuestras armas”, les gritábamos. Desde lo más profundo del alma. Con lágrimas en los ojos por lo emocionante e increíble de lograr por unos instantes vencer a la bestia. De ver a Goliat retrocediendo ante David. Vencido por unas armas mucho más contundentes que las suyas. Las del sentido común. Las de la razón.

El milagro no siempre ocurre. A veces esa estampida no se detiene y no sirve de nada responder con tamaño ejemplo de pacifismo, ante la sinrazón. Y los porrazos llegan igual. Pero en esa ocasión no fue así. Y se dieron la vuelta. Y volvimos a Neptuno. Y esta vez nos sentamos. Frente a las vallas. Con la cabeza alta. Mirando de frente a la hilera de policías que nos cercaban a escasos metros. Rodeados de esas sirenas mudas de un azul intenso que infunde temor a cada destello. Y al fondo el Congreso. Y de nuevo, vencimos al miedo.  Y cantamos juntos “El pueblo unido, jamás será vencido”. Porque si

Represión

Represión

algo tengo claro es que no nos vencieron. Que el Gobierno no solo perdió otra batalla el 25S sino que sumó, fruto de su brutal represión,  mucha más indignación y muchos más activistas a nuestra lucha por una democracia nueva y mejor. A nuestra lucha por un futuro mejor. A nuestra lucha por un mundo mejor.

Y una tímida galerna llegó entonces a Madrid…Como en el libro de Blas de Otero…Viento y algunas gotas de lluvia. Solo el preludio de algo mucho mayor que está en camino…De la gran galerna que llegará…Nada pasa porque sí…

Después, poco a poco, nos fuimos marchando.

Indignados por toda la represión y la violencia presenciadas. Por sentir una vez más que no se está escuchando nuestro mensaje. O lo que es peor. Que no se quiere escuchar…   Y también satisfechos por el deber cumplido. Porque eso es simplemente lo que hicimos. Ni más ni menos. Simplemente lo que debíamos.

Y pensando en que esto no ha hecho nada más que empezar. Y en que “RODEA EL CONGRESO” solo ha sido un paso más de un largo camino que ha de llevarnos, lucha y constancia mediante, a una sociedad mejor en la que vivir y a un mundo mejor en el que educar a nuestros hijos. No cabe otra alternativa. No la contemplamos.

Caminando hasta Sol. Es cerca de medianoche. Allí continúan las asambleas.No te rindas... Sigue lloviznando. Metro hasta la intermodal de Avenida América. Autobús de madrugada hasta Bilbao. Juntos. Agotados. Hay una huelga general esperando. La lucha continúa. Aquí y allí. Ni un paso atrás. Hoy me siento orgulloso de todos los que no se callan; de los que se implican; de los que buscan lo mejor para todos, además de para sí mismos. Hoy me siento orgulloso de todos ustedes; camaradas…

Un abrazo enorme y buenos vientos.

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