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RECOGIDA DE ENSERES Y DE RECUERDOS…

RECOGIDA DE ENSERES Y DE RECUERDOS O DE ESE ENTRAÑABLE LUGAR LLAMADO “LOCAL”…

Hoy toca mudanza. Recogida de enseres y de recuerdos…Una vez más y como de costumbre llegaré tarde. Hay cosas que cuesta cambiar…Son muchos años…

(aunque esta vez tengo una buena excusa; la inspiración me ha sorprendido con la hora pegada al culo, traicionera y caprichosa como una ráfaga de viento que llega de repente y se va dejando la hoja en blanco repleta de letras, como hojarasca de otoño contra las aceras…)

Hoy les hablaré de un entrañable lugar en el que hemos pasado miles y miles de horas los amigos de Barakaldo…Nada que se pueda decir estéticamente bonito; más bien reducido y de aspecto destartalado…Pero entrañable y único…Acogedor…Cálido a pesar de esa humedad aferrada con saña a la cal de las paredes…Aún muy vivo…Aunque exhalando sus últimos alientos ya…De puro anciano…O al menos como nosotros lo conocemos…El Local…

Les hablaré de lo que fue una frutería del barrio de esas de toda la vida. Con su balanza metálica clásica de techo y dos contrapesos, y su dependienta dicharachera, también del vecindario y dueña de secretos y marujeos varios de todo proveedor, cliente o comprador de paso…Negocio familiar que cierto día cerró, achantado por los grandes centros comerciales que nacieron al calor de la crisis brutal de los 80 con el cierre de Altos Hornos y que sustituyeron bovinas de acero y minas de hierro por salas de cine y multinacionales de moda y alimentación …Que trajeron empleo y prosperidad a unos, sí, pero que hundieron y cerraron los negocios a otros…A los de toda la vida…A los más débiles…Ha ocurrido desde el principio de los tiempos y así será hasta que la humanidad se extinga o estalle en mil pedazos…Es la teoría de la evolución de las especies de Darwin ¿no?. Solo los fuertes sobreviven…Y al resto los recordaremos con nostalgia y con cariño y con suerte tendrán algún museo o alguna placa de homenaje en alguna calle perdida…Pero morirán en el intento…Y ese fue el inicio de nuestra aventura…Porque todo final de algo o de un ciclo, precede al inicio de otro…Esa ley no es de Darwin pero es la de la vida…

Pero a lo que iba…Que del cierre de aquel negocio de barrio y del fin de su ciclo, surgió un nuevo uso para aquella lonja. Y ese fue el germen de todo… Una frutería abandonada y destartalada,  que se convirtió como quien no quiere la cosa y casi sin darnos cuenta en quince de los mejores años de nuestras vidas juntos…Hasta hoy…

En aproximadamente 5.475 días, 131.400 horas…Casi 8 millones de minutos…E infinitos, infinitos instantes…Muchos inolvidables… Y más que por cantidad por lo especial de cada uno de ellos… Porque nunca se vuelven a tener 18, 19 o 20 años otra vez…Esa época en la que no había hipotecas, facturas de luz y gas , ni grandes compromisos o responsabilidades, ni matrimonios, ni nos agobiaban las presiones laborales, ni éramos tan raros y maniáticos…Ni tan complejos…Ni tan mayores…

Por ese Local han pasado multitud de momentos y personas que han formado parte de nuestras vidas. Y que han modelado, conformado y generado o degenerado en lo que somos hoy. Un lugar que desde los 18 años hasta hoy, nos ha servido de refugio, de lugar de encuentro y confesión, de una especie de hogar alternativo y elegido, donde reír y llorar…Donde seguir creciendo; y aprendiendo. Unas veces a base de alegrías y otras a base de tristezas…Unas veces a base de grandes noticias y otras a base de enormes tortazos…Donde compartir inquietudes, alegrías, miedos ,penas, sueños…Donde discutir y donde reconciliarnos…Donde pedir perdón…

Lugar de conversaciones filosóficas y trascendentales y también de vida canalla y loca…De amor y de lujuria, (si esos sofás hablaran…) de cenas, jamadas, meriendas, kinitos, experiencias psicodélicas, partidos de fútbol, borracheras, resacas, amaneceres, nocheviejas, carnavales, cumpleaños, recuerdos, de decenas de inconexos y surrealistas objetos decorativos arrebatados a la noche y a la vida en mil y una batallas libradas con fuerza y honor adornando las paredes, de fotos y chinchetas, trofeos, ping pong, partidas de play station, piras del insti y de la uni con estufa y manta, novias, amantes, más amantes…..jajajaja…De entrañables telarañas a las que les acabábamos cogiendo hasta cariño y de bolas de polvo con vida propia…De vitrocerámicas, bicicletas, botiquines, estintores y mil cachivaches inútiles desordenados…De escondrijos secretos, de cajas de caudales verdes, sin combinación ni llave, ni caudales, porque nunca hicieron falta…De gestas memorables, de persianas abiertas por forzudos alcoholizados, de princesas y de golfos, de adolescentes huídos de casa, de policías municipales buscando una mala gente que nunca encontraron (sencillamente porque nunca la hubo), de vecinos sufridores y resignados…De tantas y tantas cosas…Que se podría escribir una grandísima novela… Sobre ese lugar…Sobre estos 15 años…Sobre lo que ha hecho tan especial y tan inolvidable a una lonja desvencijada y vieja… Sobre esos que hemos sido, somos y seremos siempre; sobre esos pequeños granujas, superhéroes imperfectos; Sobre ti y sobre mí. Con lo bueno y con lo malo…Sobre nosotros…

Un minuto de silencio, por lo que se va…Y una sonrisa por todo lo que nos ha ofrecido…Y por todo lo que espera por delante…Que será, como siempre, lo que nosotros queramos que sea…Y estoy seguro de que será mucho…Aunque ya no sea entre telarañas, paredes de cal húmedas y bolas de polvo con vida propia…

Descanse en paz…Nuestro Local…

8 de Enero de 2012.

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