bilbao

GOIKO: CLAVES PARA GANAR LA FINAL AL BARSA.

@CesarFdezRollan (Bilbao). ¿Cómo se la gana una final de Copa al Barsa? Andoni Goikoetxea (Alonsotegi, 1956) fue uno de los líderes de aquel equipo de leyenda que venció a la escuadra de Maradona y Schuster en lo que pasó a la historia como la ‘batalla del Bernabéu’. Quizás él pueda darnos alguna clave. Corría el año 1984 y de la mano de Javier Clemente aquella plantilla logró Liga, Copa y Supercopa. Fue la última vez que el Athletic sacó la gabarra y que la locura de alzar un título tomó las calles de toda Bizkaia.

“Nosotros tenemos muchas cualidades, tendremos ocasiones y llegaremos; va a haber

Un mito del Athletic

Un mito del Athletic

oportunidades para ganar”

Soñar es gratis… ¿Un resultado para la pelotilla de la final?
Aquí el corazón te dice que hay que ganar. Si se diera un 1-0 como en aquella final nuestra…Pero la cabeza te dice que va a ser un partido complicado. Aunque vamos a pensar mejor que sacamos la gabarra y que va a ser una gran fiesta. A medida que llegue el 30 de Mayo todo Bizkaia se va a llenar de banderas en los balcones, pancartas…Eso ya es muy grande.

-Usted que ya ganó aquella Copa al Barsa de Maradona, ¿qué cree que hay que hacer para ganarle por fin? ¿Qué planteamiento hay que llevar?
Está muy claro: máxima concentración. Saber que nosotros tenemos muchas cualidades, tendremos ocasiones y llegaremos; va a haber oportunidades para ganar. Hay que intentar ser eficaces. El Barcelona perdió con el Málaga en casa. Al margen de jugadores o sistemas, hay que estar muy centrados y muy metidos y jugar con ese sentimiento de orgullo convencidos de que se puede ganar. Hay que darlo todo en esos momentos puntuales que habrá en el partido: ‘contras’, balones parados…

Despiece GOIKO Redes Sociales

Las tres de las redes sociales

-Maradona y Schuster frente a Messi, Neymar, Luis Suarez… ¿Cuál era mejor Barsa?, ¿aquel o este?
El Barcelona era un equipazo con todos internacionales pero es que en el de ahora hay más gente internacional aún.

-Julio Salinas nos decía que Uds. eran un piña fuera del campo también, ¿cree que eso influyó?, ¿lo ve diferente hoy?
Sin ninguna duda. El entrenador siempre va a querer jugadores comprometidos pero al margen de todo eso nosotros teníamos una relación personal directa y pasábamos mucho tiempo juntos entre nosotros fuera. Ese contacto en el campo también se transmitía. Que tú le puedas gritar y recriminar a otro jugador y viceversa con toda la confianza que te da el que luego vas a estar con él tomando algo y lo vas a comentar sin problema. Nos teníamos mucho cariño y salíamos con las mujeres a cenar, charlar…No sé ahora pero nosotros hacíamos eso y nos ayudó.

-Hablando de aquellos títulos, cómo los recuerda? ¿Alguno más especial que otro?
Con mucha ilusión. Los ganamos a pulso y hasta el último momento nos superábamos. Teníamos un equipo completo entre técnica y garra. Fue el año más glorioso de los últimos 50 años con el triplete de títulos.

-Volviendo a su momento actual, ¿qué tal en Guinea Ecuatorial como seleccionador?
No conocía el país y aunque son condiciones duras muy bien. Dos años bonitos. Les hemos dotado de una estructura que no tenían. Perdían todo pero les hemos enseñado también lo que es ganar. Hay muchos niños con lo que una gran proyección. Allí casi todos son de Barsa o Madrid pero me encontré a niños con la camiseta del Athletic lo cual siempre es un ‘subidón’ y hasta me saqué fotos con ellos. Por muchos motivos se hace duro vivir allí. Lo hablé con mi mujer y decidimos dar por cerrado el ciclo.

-¿Proyectos ahora?, ¿no le han llamado nunca para Lezama?

Años de títulos y gloria

Años de títulos y gloria

Pues nunca me ha llamado nadie a pesar de que todo el mundo te dice “tú eres de la casa”. Me he tenido que ir fuera al Rayo, Racing, Numancia, Salamanca, cuatro años en la selección española… Con mi currículum deportivo sin embargo nunca me ha llamado nadie del Club.

-“El jugador más duro del mundo” le apodó el diario The Times. ¿Leyenda negra o le hacía justicia?
(se ríe) Y aún así soy el jugador, siendo defensa, con más goles en la historia del Athletic, parece un poco contradictorio ¿no? Pero te acostumbras. Al cabo de un mes cuando me bajaron al tercer o cuarto puesto de los ‘duros’ hasta me dolió (ríe una vez más)

GIOKO- Despiece al primer toque

 

ENTREVISTAS A EX MIEMBROS DEL ATHLETIC: JOSEBA ETXEBERRIA

(* Contenido propio redactado para la revista mensual en papel YOSOYUNLEON. Estracto del mismo ya publicado. www.yosoyunleon.com)

 

Tercer jugador con más partidos disputados en la historia del Athletic, 104 goles, 53 veces internacional, bota de oro Mundial Sub-20 de Qatar…Su palmarés habla por sí solo. Pero ‘Etxebe’ es más que cifras.

“Venir aquí me cambió todo. No solo mi trayectoria deportiva sino toda mi vida”

@CesarFdezRollan. Al Athletic se le reconoce en el mundo entero por ser un club con ‘señorío’. Y no es por casualidad. Un concepto difícil de explicar pero a veces ocurre que alguien llega y da sentido a esos términos intangibles. Los encarna y los hace reales. “La velocidad se demuestra corriendo” y así lo hacía ‘El Gallo’ cuando se lanzaba como un cuchillo por la banda de La Catedral. Y el señorío, como la velocidad, también se demuestra así. Con actos. Joseba Etxeberria Lizardi (Elgoibar, 1977) no solo permaneció 15 años fiel a un club que considera “su familia” desoyendo cantos de sirena de otros Clubs internacionales sino que además se fue regalando al Athletic el salario íntegro de su último año. En estos tiempos que corren. Por cariño. Por agradecimiento. Es de justicia recordarlo. Porque en esos valores habrán de forjarse las generaciones venideras. Porque eso es lo que nos hace diferentes. Y resistir en la élite con esta filosofía anacrónica y romántica frente al fútbol de talonarios. Se llama sentimiento. Se llama amor a los colores.

 

En un aspecto extra futbolístico , una cuestión que afecta a todos los jugadores de élite: gente muy joven, con fama, presencia constante en los medios y con un estatus económico muy importante, (“millonarios prematuros” afirmaba Bielsa) ¿Cómo hace uno para no despegar los pies de la tierra con toda esa espiral extra deportiva alrededor?
Pues desde fuera parece como muy fácil que se te vaya la cabeza pero si tú al final vienes de una familia, de un entorno, de unas costumbres ya arraigadas y con una base pues lo tomas como algo normal. Hay que ser consciente de que no eres solo jugador cuando entrenas y cuando juegas. Lo eres todo el día y te tienes que comportar como tal aunque hay ejemplos de todo lo contrario. Pero eso al final va en uno mismo. No creo que haya motivos como para sentirte más que los demás por el hecho de salir en la televisión o de ganar más dinero que otra gente.

Se ha achacado en ocasiones de forma crítica que la cantera bizkaina no estaba dando jugadores y que el Athletic ha ‘pescado’ demasiado en

El Gallo

Tajonar, Donosti, etc. ¿Qué opina al respecto?

Yo ahora como entrenador les considero a todos gente ‘de los nuestros’. De hecho le doy más valor al compromiso y la fidelidad que a la procedencia. No creo por ejemplo que hoy en día haya quien dude del compromiso de gente como Gurpegi o Iraola. Ni creo que haya que potenciar especialmente el futbol bizkaino sino esperar y tener paciencia con él. Considero exactamente igual un jugador navarro, que uno bizkaino que uno alavés. El Athletic tiene una filosofía muy clara y no podemos ser tan ortodoxos como para además querer que todos los jugadores sean bizkainos. Se da la casualidad de que en el partido de la ‘Youth League’ (la Champions League juvenil) frente al Shakhtar Donetsk fueron todos bizkainos pero es anecdótico. Yo creo que nos debemos de exigir tener a los mejores jugadores vascos.

Repasando sus inicios. Los primeros ‘toques’ a un balón los da en Elgoibar, de ahí a la Real y con 17 años Bota de Oro como máximo goleador del Mundial Sub-20 de Qatar y es ahí cuando el Athletic hace una apuesta convencida por ficharle con toda la controversia que eso generó en el entorno realista. ¿Cómo vivió Ud. aquellos momentos, a buen seguro nada fáciles, y cómo recuerda esa llegada al Athletic?
Pues fue un verano muy movido porque en Mayo me llama Andoni Goikoetxea y con 17 años juego aquel Mundial junto con jugadores consagrados como Iván de La peña y Raúl. Allí soy máximo goleador con 7 goles pero a la vuelta veo que la apuesta de la Real no es clara por mí, habiendo hecho méritos. En ese momento aparece el Betis queriendo pagar la cláusula y cuando ya tenía intención de marcharme surge el Athletic. Estimé que lo mejor para mi carrera deportiva era venir aquí y me cambió todo. No solo mi trayectoria deportiva sino toda mi vida. ¿Mi llegada? Pues tanto yo como mi familia, sin conocer de primera mano al Athletic, ya sabíamos que era un club muy importante y con mucha tradición pero cuando lo ves desde dentro te das cuenta de que el Athletic es mucho más. Los compañeros, la gente del club, los empleados… Desde el primer momento me sentí muy a gusto y sobre todo muy protegido. (incide en este concepto) Porque al final yo era un ‘mocoso’ de 17 años que empezaba a jugar y ese sentimiento de pertenencia, como si fuera una gran familia, me dio mucha ayuda y confianza. Desde el principio me sentí como uno más.
En un momento dado, fue noticia que Real Madrid, Barcelona y algún otro club internacional llamaron a su puerta aunque Ud. no abandonó el

Agur eta ohore

club. Tuvieron que ser momentos difíciles en la toma de decisiones. ¿Cómo vivió aquello? ¿Qué le llevó a quedarse?
Al contrario. Para mí no fue una decisión difícil. Yo desde el principio he estado muy a gusto y me he sentido muy realizado aquí. En el verano en el que J.A. Camacho era entrenador del Madrid hubo rumores porque él confiaba mucho en mí pero la verdad es que se quedó en rumor porque no tuve llamada ni de él ni del Madrid. Pero luego tuve en dos etapas diferentes dos ofertas concretas: una del Barcelona cuando Fran Reikjaard era entrenador a la que yo respondí que agradecía el interés pero que tenía muy claro que mi camino seguía en Bilbao, y después más adelante en la época de Fernando Lamikiz el Everton inglés preguntó por mí pero ni siquiera quise entrar a negociar. Nunca tuve dudas.
Pero ha de ser tentador para cualquier jugador a nivel personal y profesional, vivir experiencias en históricos de otros países, jugar habitualmente competiciones europeas, la posibilidad de ganar títulos… ¿Cree que está en manos del Athletic poder hacer algo para intentar retener los talentos o al final es una cuestión del jugador en la que no se puede influir?
Yo creo que todos tenemos parte, por muy pequeña que sea, de influir en nuestros jugadores. Evidentemente los que están en el día a día, compañeros, presidente, técnicos, etc. Pero desde ellos hasta los que acuden a San Mamés y del comportamiento que tenemos todos alrededor de nuestra idea. Al final somos diferentes porque queremos y porque elegimos serlo, esto no es una imposición. Y es comprensible que cada uno tiene sus ambiciones e inquietudes pero a mí me convencería más el hecho de jugar aquí por esa gente a la que represento. Y no solo en número de aficionados sino en el concepto que quiero representar. Al final está claro que lo económico influye pero depende de cuáles sean tus prioridades. Yo tuve oportunidades de salir a otros equipos y ganar más dinero pero, ¿qué me va a dar más felicidad? ¿El seguir representando a los que yo quiero o a tener más dinero? Si esto al final se trata de identificación. Y todos tenemos parte de responsabilidad en eso. Para que esta idea dure tenemos que convencer a los jugadores de que somos el mejor equipo en el que pueden estar.

Actualmente forma parte de cuerpo técnico de Baskonia y del juvenil División de Honor además de ser tercero en la primera plantilla. Desde la amplia perspectiva que le aporta el conocer a los futbolistas que vienen, ¿cómo ve a las nuevas generaciones? , ¿es Ud. optimista respecto al futuro del club?

Muy optimista. Por mis competencias técnicas actuales tengo controlados más o menos a todos desde el cadete hasta el primer equipo y veo a dos generaciones muy fuertes: las del 95 y del 97. Muchos de ellos son internacionales. Y en medio de esas está también Jurgi Oteo del 96. En cuatro o cinco años esas generaciones pueden estar tocando la puerta del primer equipo añadiendo a todo esto que él ya hay jugadores muy jóvenes como Iturraspe, Muniain, Laporte, etc. Todo ello, junto con esta estabilidad que está logrando el club a nivel institucional y deportivo, me hace pensar que nos esperan años muy buenos para el Athletic.

Hablando de esa ‘Youth League’ (Champions League de juveniles). ¿Cómo están viviendo poder viajar por Europa junto al primer equipo y disputar

Nueva etapa como míster

este torneo, usted y sus jugadores? ¿Ilusionante, no?

Sí claro. Esto es un premio que nos ha traído el primer equipo. Además nos va a ayudar a enseñarles a los jugadores a que vean que en Europa se juega a la máxima velocidad. El Athletic siempre va a tener una exigencia máxima y queremos que los jugadores vean de primera mano cómo se trabaja al máximo nivel porque les ayudará en el proceso de aprendizaje de cara a lo que se pueden encontrar en el futuro. Los entrenadores en Lezama somos muy ‘pesaos’ en que queremos conseguir que los jugadores que lleguen arriba sean lo más completos posibles y que puedan jugar: con la máxima precisión posible a la máxima velocidad (se detiene en esta oración enfatizando). Porque eso es lo que se van a encontrar en primera división.

Tema elección de San Mamés Berria como una de las sedes de la Eurocopa 2020. ¿Qué valoración hace al respecto?
La elección del nuevo San Mamés entre otras muchas otras candidatas hace que nos sintamos orgullosos, lo primero del nuevo campo y de cómo lo hemos hecho. Yo destacaría más que esa noticia, que ya es muy positiva, con la naturalidad con que nos hemos cambiado de casa. Ha sido muy natural y yo felicitaría a los responsables reales de ese día a día y de este traslado porque esta elección porque también es fruto de ello.

Viajemos en el tiempo: 15 de Mayo de 1998. San Mamés. Última jornada de Liga contra el Zaragoza jugándonos la Champions y anota el gol decisivo que deja al Athletic segundo en la tabla y lo clasifica por primera vez en su historia. Hoy 16 años después, ¿cómo recuerda aquel momento? Y, ¿cómo está viviendo el regreso del club a la competición desde fuera?

Evidentemente ese partido va a quedar en la memoria y yo tuve la suerte de hacer ese tanto pero yo creo que ese gol lo metimos entre toda la afición porque ya en la semana previa con la locura que había se veía que era imposible que el Athletic no ganara ese partido. Fue más agradable aun porque años atrás veníamos viviendo unas situaciones deportivas muy malas y salió todo perfecto: coincidió con el año del centenario, aquel año solo se clasificaban los dos primeros… Recuerdo que ese momento nos sirvió además a los jugadores para darnos cuenta de a cuánta gente representábamos realmente. Porque tú al final estás jugando, estás metido en tu vorágine del día a día pero cuando tienes la suerte de vivir una experiencia así es cuando te das cuenta de cuánta gente hay pendiente de ti. Fue un fin de semana muy emotivo. Aquel desfile en camión por las calles… (sonríe recordando). Y ahora, ya desde fuera, lo que veo es que dentro de esta preciosa ‘locura’ nuestra por jugar solo con jugadores de aquí se confirma que si tú haces bien las cosas, por muy grande que sea tu reto, todo se puede conseguir. Somos un territorio muy pequeño y han pasado 16 años con altibajos pero ahí seguimos. Con 116 años de historia y año tras año nos reafirmamos. No hay más que ver el ambiente del partido de la previa contra el Nápoles de la previa. Eso va a dejar un poso hasta en los años menos buenos. Que ojalá tarden mucho pero podrán llegar.

 

Si tuvieras que contarle a alguien que no conozca absolutamente nada de lo que es el Athletic de Bilbao y su filosofía, ¿cómo se lo describirías? Cuáles son los valores diferenciales que destacarías.
Principalmente que nosotros representamos a un pueblo. A una forma de pensar. A una tradición, a una idea que, vista desde fuera, parece una locura, pero que va de generación en generación independientemente de situaciones deportivas. Y que esto va más allá del deporte. El Athletic no es un equipo: es un modo de vida. Una sensación que yo tengo en Bilbao es la de que hay mucha gente que no te podría explicar ni lo que es un fuera de juego pero que aun así es del Athletic. Esto no pasa en muchos sitios.

EL NUEVO STEPHEN KING VASCO: DEL ANDAMIO AL BEST SELLER

El autor vizcaíno Fran Santana, albañil en paro, se convierte con su primera novela Los niños que ya no sonríen en uno de los pelotazos editoriales del año sonando ya para posible película de Hollywood.

Nos citamos en un bar de Barakaldo. Fran está antes de la hora y cuando yo llego ya me espera tomando una caña en la barra. Se le ve algo nervioso. “Todo este éxito me ha pillado un poco por sorpresa”, confiesa.  En los primeros minutos de charla ya se percibe que el autor, de Bilbao y residente en Etxebarri, no es ningún divo de los que pululan por el espectro literario. “Soy un tipo normal; muy lector y muy inquieto pero solo un ‘currela’ que cierto día se encierra a escribir y a soñar. Estaba desesperado por no encontrar empleo debido a esta crisis y esto me sirvió para abstraerme un poco”.  Por eso tiene claro de dónde viene. Y no lo olvida. Fran empezó en el cuerpo a cuerpo con la gente. Con sus vecinos. Tirando de recursos propios y de coraje intentando vender sus libros en el barrio donde vive.

 

– ¿Cómo empieza toda esta locura? Hoy tienes editorial potente Ediciones B, del Grupo Zeta, muchas ventas, apoyo publicitario… Pero los comienzos fueron otros ¿no?
Aproveché mi tiempo obligado en acometer lo que siempre he querido hacer. Escribir. En un principio con la única pretensión de perderme en una ficción. Vivir alternativamente en otra realidad. Y una vez metido en faena y viendo que el trabajo no se correspondía a lo que necesitaba, las páginas fueron cada vez más y me dije que por qué no emprender una aventura. Había que reinventarse y yo lo hice, con riesgo por supuesto.
-Tu historia personal, Fran: vienes de una situación dura, del paro de larga duración y decides hacer una apuesta arriesgada con el

objetivo de poder convertir sueño en profesión y pagar hipoteca, facturas, es decir, hacer de esto una profesión digan de la cual vivir…
Veinte años trabajando en las obras y colgado en un andamio no fueron suficientes para que no me despidieran y me intercambiaran por mano de obra más barata. En la búsqueda de soluciones para traer el pan a casa fue surgiendo la idea de intentar conseguirlo mediante la escritura.

-Tu trayectoria anterior. ¿Habías escrito otras cosas antes? Porque una de las cosas que más llama la atención, sobre todo a otros escritores que saben de lo complejo y duro de escribir una buena novela, es lo bien que se va hilvanando la trama y como comentaba algún crítico ‘la ingeniería literaria’ que pones en práctica dentro de ella.

 

No. Nunca he escrito nada más que  poesía para captar la atención de las chicas ya que me costaba acercarme a ellas. Creo que la impronta de mi novela es la que te aporta ser un lector empedernido y en mi caso ha sido suficiente para escribir esta historia. No hay mejor aprendizaje que el que te da leer.

-El salto a Ediciones B y al proyecto de llevarla al cine ¿Cómo se da? ¿Ese punto de inflexión entre estar buscándote la vida y que llegue de repente esa llamada que empieza a hacer que esto se convertía en algo así como el ‘sueño americano’?

En mi caso nunca esperaba tal situación. De hecho me auto edité por que rechazaban leer el manuscrito las edit

Firmando ejemplares

oriales a las que se la remití. Decían que sus catálogos ya estaban ocupados. Después en cuanto vendí los auto editados el boca a boca animó a la editorial a dar el paso. Y de paso a unos guionistas catalanes a plantearse llevarlo al cine. Toda una sorpresa para un servidor en ambos casos y más sabiendo de las dificultades que hay hoy en día.

-Hablando ya de tu novela.  En tus propias palabras en algún medio de comunicación “comienza con un asesinato pero en su contenido subyace una historia intrigante sobre niños con un tenebroso pasado”. Cuéntanos un poco de qué va. Y si disfrazas mensajes ‘subliminales’ en ella, más allá del entretenimiento.

Tenía dos posibilidades. O intentar escribir una tradicional, de las sencillas y de las investigaciones de cajón, o experimentar y crear una historia que pudiera llamar la atención. Me puse en la piel de un lector y me dije que lo que quería leer era una narración que me ‘pegara’ a las páginas. Tramas que lleven trampas y giros difíciles de prever. Me fui al experimento y ahora sé que fue lo acertado. Ofrecer giros en la trama es algo que me agrada. Aunque tuviera que haber una historia dura sobre niños detrás de todo.

-Los escenarios: todos los emplazamientos elegidos son en entornos cercanos a Bilbao. ¿Por qué esa elección?

Siempre leo novelas negras, de misterio o terror que vienen de emplazamientos que no conozco y me seducía dar a conocer nuestra tierra y ¡por qué no! , crear una trama intensa aquí. Siendo de aquí además, todo lo que conoces te facilita las cosas. Bilbao y pueblos de alrededores merecían tener ese protagonismo.

– Respecto a tu estilo, ¿por qué elegiste para tu primera ‘criatura literaria’ este género que en el caso de “Los niños que ya no sonríen” hay quien pone a caballo entre novela negra, de terror e incluso ‘gore’?

He crecido leyendo a Stephen King, y a continuación leyendo género negro. Es más fácil dirigir tu narración a lo relacionado con tus gustos si te embarcas por primera vez en algo así.
– Ya se habla del Stieg Larsson o del Stephen King de Bizkaia. ¿Te sientes a gusto con esas comparaciones?
Siempre es un honor que te hagan comparaciones con autores tan reconocidos, aunque a veces no te agraden del todo ya que creo que cada uno tiene su estilo propio y que las comparaciones ayudan en su justa medida. Pueden beneficiar o pueden encasillar. Es cosa de la prensa. Pero si es bueno y suma, bienvenido sea.

-De la adaptación al cine, ¿cómo está el proyecto? ¿Vamos a poder ir a ver pronto en pantalla grande tu historia?
Ahora mismo unos guionistas catalanes han escrito una versión en inglés y están en tratos con productoras y distribuidoras de fuera. No sé más porque es mejor ir con cautela. Luego te llevas las decepciones y si tiene que llegar la buena nueva pues estupendo.

 

– El dinero. La pasta que gana alguien que logra lo que tú. Nunca se habla de estos temas pero ahora todo el mundo estará pensando que te has hecho de oro cuando hay un dato que es sorprendente y que al público ajeno a todas las tripas de la industria del libro le dejará de piedra: el autor es el que menos obtiene por su trabajo de toda la cadena. ¿Te dan para pagar facturas y mantener a la familia o ni eso?


Mucha gente me dice que debo estar forrándome pero es incierto ya que cuando publicas una novela cobras los ‘royalties’ a final de año y de una vez. Pueden darte un adelanto al firmar pero de una cantidad insuficiente.
– Desde fuera se idealiza mucho el trabajo de escritor cuando en realidad tiene esa parte menos idílica que supone el ponerse el buzo de trabajo y meter horas en soledad con el trasero pegado a la silla. ¿Cuántas horas dedicas a escribir al día? ¿O dejas que sea la inspiración y la motivación las que lleguen y te ‘empujen’?


En mi caso una vez que me puse en serio y que lo entendí como posibilidad real de subsistencia, en dos meses la escribí. Lo hice sin tiempo concreto. Doce horas, diez… Hasta que la mente me dijera basta.

 

-En cuanto a tus costumbres para ponerte a redactar. ¿Escribes por la mañana, por la noche…? ¿Tienes algún rincón especial de la casa o de tu ciudad donde escribes? ¿Sigues un método?

Cualquier hora es buena si estás concentrado y animado. Yo lo he escrito todo en el mismo escritorio.

 

-Te he buscado en redes sociales pero no he dado contigo. ¿Eres uno de los que se resisten a ser engullidos este fenómeno de masas o tienes planteado estar en contacto con los lectores también ahí?

En un principio no me interesaba mucho ya que solo quería seguir escribiendo, pero a medida que he ido conociendo este mundo y que gran parte del marketing debe ser auto gestionado,  las redes son imprescindibles y hoy estoy en ellas aunque no sepa casi ni manejarme.

-¿Nuevos proyectos? ¿Alguna idea para novelas venideras?

Estoy escribiendo una continuación independiente de mi primera novela y en Noviembre quiero sacarla a la luz.  Me falta decidir algunas cosas pero será un cuento de pura imaginación. No se puede parar una vez metido en ello.

 

Cuando damos por terminada la entrevista Fran Santana me estrecha con cariño y agradecimiento la mano para despedirse y me da una tarjeta de visita ’low cost’ que se acaba de hacer. “Para lo que necesites”. Y detecto que no me lo dice por cortesía. Me lo transmite esa actitud de humildad que ha mantenido durante toda la entrevista y con esa mirada franca. Un tipo sin muchas dobleces que solo aspira a poder mantener a su familia y a pagar facturas. Y que a pesar del éxito enorme de ventas que está logrando (quinta edición) y del futuro que le auguran los críticos, mantiene los pies en el suelo.  En las aceras. De donde viene. Y donde empezó.

Mi producción en estos tres meses en EL CORREO

Aún estoy sentado frente al ordenador de esta sección de OPINIÓN de EL CORREO en la que he estado estos tres últimos meses y en la que apuro mis últimos minutos, antes de volver a la realidad.

Una experiencia intensa de mucho aprendizaje en lo profesional y en lo personal y un despedida agridulce.  Duro. Pero productivo.

Comedor social

Además de redactar muchos textos de los personajes “EN PRIMER PLANO” dentro de la sección de opinión (los ‘caretos’ que llamamos aquí) y de mi labor diaria con el culo pegado a la silla y las arduas y tediosas correciones de los artículos y las cartas al director, esta ha sido mi producción periodística en estos meses.  Siempre intentando hacerlo lo mejor que uno sabe e invirtiendo el tiempo en intentar ‘sumar’ algo en este paso por aquí.

Además de dos o tres artículos que les he dejado preparados y que saldrán ‘a título póstumo’ publicados en Septiembre , estos son los que he redactado.

PD- Una lección que no por no sabida, ha dejado de sorprenderme. Puedes currarte el mejor y más interesante artículo del mundo, con horas de documentación, entrevistas en la calle, etc… Que te leen cuatro gatos… Y un día redactas en quince minutos un “Cómo ligar en fiestas” y más de 20.000 personas lo visitan en un sólo día.  No comment. Estamos fatal…jajaja (reir por no llorar)  Un colega dice que simplemente es “dar en la tecla”. Yo opino

Ligar en fiestas

que semos así.  This is Spain.

 

– RUTA BICI BARDENAS REALES:  http://www.elcorreo.com/vizcaya/ocio/201307/05/ruta-bici-bardenas.html

– ¿COMPARTIRÍAS HOTEL CON UN DESCONOCIDO?: http://www.elcorreo.com/vizcaya/ocio/201307/03/compartir-habitacion-hotel.html

– LA SOLIDARIDAD QUE NO SE VE: http://www.elcorreo.com/vizcaya/20130812/local/cuando-focos-apagan-solidaridad-201308081741.html

– DIEZ BEBIDAS MÁS REFRESCANTES CONTRA EL CALOR:  http://www.elcorreo.com/vizcaya/ocio/201307/28/diez-bebidas-refrescantes-contra-calor.html

– SEIS TÉCNICAS PARA LIGAR EN FIESTAS:  http://www.elcorreo.com/vizcaya/20130823/mas-actualidad/sociedad/seis-tecnicas-para-ligar-201308221239.html

 

 

 

 

RELATO FINALISTA SOBRE LA TXAPELA – BILBAO

Tengo el gusto de compartir con Uds. un relato escrito recientemente para el “CONCURSO DE RELATOS CORTOS SOBRE LA TXAPELA  2012” organizado por la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo Bilbaino y por la tienda Ametsarte de regalos y objetos de recuerdo de Euskadi.  Este relato fue elegido entre los 6 finalistas y dada la temática que aborda relacionada con el drama de los desahucios y no siendo por tanto propiamente dicha de una txapela al uso, la satisfacción fue doble.

 

“VIEJA Y RAÍDA…PERO DIGNA… TXAPELA”

 

– ¡Cuánta añoranza de otros tiempos! ¡Dónde quedaron aquellos años de bonanza y comodidades! Sin apenas preocupaciones… – pensaba para sí.

 

Corrían los años setenta. Principios de década. El señor se codeaba con la flor y nata de la sociedad bizkaina y solía acudir de cuando en cuando a la Sociedad Bilbaina a tomar un vermú. Escaleras de mármol y pasamanos de cobre; una lámpara inmensa de cristal de bohemia presidiendo el recibidor; mobiliario rococó del mejor cerezo; amplios salones donde se jugaban a las cartas o al billar; aquel piano de cola que acompañaba con su cálida banda sonora la lectura de la prensa del día…Vida social y opulencia a partes iguales. Y allá que me llevaba a mí. Incluso entonces. Entre las altas alcurnias.  Desafiando a las modas modernas venidas de Gran Bretaña. A los bombines y a los sombreros de copa. Nada que envidiarles. Tradición y gallardía frente a modas pasajeras.

 

Después llegaron los ochenta. A toda prisa; sin preguntar; con su velocidad y

Txapela

con todos sus cambios vertiginosos y apasionantes. Tiempos de ilusión y de esperanzas renovadas. Tiempos de libertades anheladas. Viví momentos inolvidables. El señor alternaba bastante por aquel entonces. Pasábamos las tardes escuchando poemas de Blas de Otero, Unamuno o Celaya y compartiendo tertulias, por fin sin censura, en el Café Boulevard; disfrutábamos de la Aste Nagusi y de la orquesta en el quiosco del Arenal sin restricción alguna; de rondas de txikitos, canciones y risas con la cuadrilla por Jardines, El Perro o Plaza Nueva; de tardes de alborozo y victorias épicas en La Catedral…Se respiraba vida por todas partes… ¡Eran tiempos felices!

 

Pero en esas, en una tarde gris de otoño bilbaíno como la de hoy, llegó uno de los momentos más duros desde que existo. La muerte, traicionera y siempre injusta ella, vino a buscar al señor y se nos lo llevó para siempre. Un infarto volviendo de hacer las compras en la Ribera le arrebató la vida sin avisar. Duro. Muy duro…Y allí estaba yo. Fiel como siempre. Pero sin poder echarle una mano siquiera. Sin poder devolverle el cariño y el trato recibidos. Sin poder despedirme…Horrelakoa da bizitza. Nos guste o no…

 

Apenas unos días después del sepelio y colgada yo (ya sin dueño a quien

De siempre…

servir) en la elegante percha de pie que el señor tenía en su habitación,  le debí de hacer gracia a una de sus nietas y me rescató de aquella casa enmudecida y herida de ausencia. Una herencia yo poco valiosa quizás, pero con muchas historias y muchos secretos que contarle; con muchos momentos vividos junto a su abuelo…

Durante aquellos años no salí apenas de casa y ocupé un lugar en una vitrina del mueble de su salón. Desangelada. Como un objeto decorativo más. Sufriendo por no poder prestar servicio a nadie de la casa. Un objeto inútil. Aburrida e inerte. Aquellos gorros de forro polar o de lana horteras y multicolores, fabricados en serie y “Made in China” por lo que pude una vez leer en una etiqueta, serían muy modernos y vistosos sí, pero no eran lo mismo. Calidad en Balmaseda. Calidad en la materia prima escogida con mimo y cariño. Calidad en las manos cariñosas del artesano; nunca en los brazos mecánicos de una máquina…

 

Por fortuna aquella etapa de largos años de sufrimiento llegó cierto día a su fin y la nieta del señor decidió un día que podía ser yo un buen regalo que hacerle a su padre, e hijo primogénito de aquel hombre entrañable que un día fuera mi primer dueño. Le pareció además buena idea engalanarme con un precioso bordado blanco con su nombre. Me llevó a la sombrerería de la calle Víctor a donde yo llegué cierto día procedente de la fábrica de la Encartada de Balmaseda y donde su difunto abuelo y yo comenzamos nuestra historia de amor. Y allí atendieron su petición.

IGNACIO. Con todas sus letras. Doloroso, sí. Pero un emotivo detalle que, a mi ya longeva edad, me daba un mejor aspecto y casi una segunda juventud. Una nueva vida…

 

Y así fue como redescubrí Bilbao. Un Bilbao totalmente cambiado y nuevo.

Azul Bilbao…

Museos de formas caprichosas e increíbles y modernos edificios acristalados donde otrora solo había grúas, astilleros y solares llenos de contenedores de carga amontonados y destartalados. Un enorme rascacielos de espejo y nuevos puentes uniendo ambas márgenes de la ría; amplios paseos con esculturas, bibliotecas; gente hablando idiomas desconocidos para mí que fotografiaban cada rincón de nuestro botxo con sus cámaras réflex. Todo alucinante para mí. Y sentí cierta nostalgia, la verdad. ¡Pero a la vez cierta excitación! Bilbao (o al menos una parte de él) había cambiado el óxido, la contaminación y ese gris de antaño, por piraguas de colores surcando la Ría, por jardines verdes y por luz. ¡Toneladas de luz! ¡Ver para creer!

 

Lamentablemente y al cabo de unos años Ignacio junior también falleció. Ley de vida. Es lo que tiene ser un objeto no caduco ni mortal. Tiene sus cosas buenas. Pero sus momentos duros y crueles. Y ves a mucha gente querida marcharse…

 

Y pasé de nuevo a manos de su nieta. Orgullosa por poder seguir perteneciendo a la familia. Tercera generación. Aunque ya nunca nada fue lo mismo. Ni para mí ni para ellos. Y todo lo que vino fue siempre peor. Observé, otra vez desde mi vitrina, todo lo que fue viniendo en estos años duros. Primero las huelgas y los recortes, luego los despidos en la fábrica y en la oficina, las cartas del banco acumuladas una sobre otra encima de la mesa reclamando los pagos de letras pendientes, las lágrimas de impotencia y desesperación…Años de angustia. Pidiendo clemencia sin éxito. Y el momento de tener que elegir entre llenar la nevera y pagar el colegio de Ane o de seguir pagando deudas…Duro. Muy duro. Y por fin el desahucio. La injusticia. La infamia. Una clase de muerte en vida.Y después la calle. Y la soledad infinita. La tristeza. El invierno. El frío…

 

Pero nunca dejé de estar a su lado. Ni en esos momentos. Ni mucho menos. Orgullosa y con la cabeza bien alta. A pesar de soportar la humedad y la gélida temperatura de los adoquines del suelo. Por las mañanas en el pórtico de la Catedral de Santiago o en la escalinata de la Basílica de Begoña, tras misa de doce; por las tardes en la Plaza Nueva o en la boca de metro de la Plaza Unamuno que había más paso de gente. Algunos días con mejor suerte que otros y con algún que otro euro demás que llevarse a la boca. Otros vacía y empapada…

 

Ya sin contemplarlo todo desde aquella posición privilegiada y glamurosa que daba cubrir la cabeza del señor en los salones de la Bilbaina o en el Boulevard. Porque una es igual y la misma en el cielo y en el infierno. Igualmente orgullosa y erguida. O más aún. La dignidad es algo que nadie puede arrebatarnos…Aunque quieran. Ni siquiera a una vieja y raída txapela…

 

 

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