Cesar

POEMA INÉDITO: “PLANTO!!” – Gala Premios Angulas 2019 de “La Ría del Ocio”

Poema inédito. Se llama PLANTO!!

Tuve muchas dudas. Era un acto festivo. Pero creo que ya va siendo hora de aprovechar todos los espacios y altavoces para GRITARLO. Y para que los de mi género empecemos a posicionarnos en espacios públicos ALTO Y CLARO. Contra quienes, desde nuestro género, ejercen la lacra MACHISTA.

Escrito con rabia y con dolor. Una noche de insomnio del malo. Desde Atenas. La cuna de la democracia y de esta Europa con tanto por hacer y con la sombra del nuevo fascismo acechando… Escrito pensando en todo el horror y crueldad que a veces es capaz de inflingir un ser humano sobre otro ser humano. Y aborreciendo a vuestro enemigo y al que siento también el mío. EL MACHISMO. Y la violación infame y constante de los derechos y libertades de la MUJER por el mero hecho de serlo.

Escrito con dolor. Recitado con ídem. Son nuestras hermanas, hijas, madres, vecinas, nuestras compañeras de trabajo… Somos nosotras y nosotros. #todasbajoelmismosol #aprenderydesaprender #NiUnPasoAtrás
Gala Premios Angula 2019. Revista “La Ría del Ocio” . Sala BBK. Bilbao. Mayo 2019.

“PLANTO!!”

Contra este machista que escribe,
aun nacido en vientre de mujer.
Contra ese calaña cobarde,
escoria que un día será vencida.
Planto!!

Al que hace del hogar tu infierno
y al que si rechistas, te la ganas.
Al de en mi casa lo que diga yo
¡y te callas!
Y la cena puesta en la mesa
cuando yo lo ordeno y mando, ¡sólo faltaba!
Planto!!

Al de perdona cariño, esta hostia era la última.
Al de si es que yo no te las doy,
eres tú que te las ganas.
y al de enséñame ahora mismo
el teléfono y tus whatsapps.
Al de “ese escote tú no lo llevas”.
Y tú no sales sin mí. Y dónde vas con esa falda.
Planto!!

Al que en cuanto cruzas la puerta
te vuelve desconocida.
Al que no te asesina pero te deja vivir,
porque ya te tiene muerta en vida.
Al que del cariño hace pavor y de los besos saliva.
Planto!

Al que lo único que tiene en su cerebro
es pequeñez, complejo y desalma.
Al que te aplasta queriendo hacerte pequeña
porque se sabe minúsculo y te ve giganta.
Planto!

No estás sola, recuerda:
NO – ESTÁS – SOLA.

Hombre nací, más reniego del macho.
Ser humano antes que nada.
Si te matan a ti, yo también sangro.
Hermana…

ESCRIBIR: UNA EXTRAÑA FE A LA QUE AFERRARSE.

¡¡Madre mía!! Hoy haciendo limpieza en casa me he topado con una vieja carpeta que tengo desde pequeño. Guardada como un tesoro. Y en ella tengo guardadas cosas de hace 30 años. ¡¡Y el papel aguanta!! jajaja. La verdad es que me he reído. Y también me he emocionado. Y sorprendido. Como si todo lo que allí había fuera de alguien que no era yo. Tenía diez años cuando todo comenzó. Hoy tengo ya 40. ¡¡Buf, vuela la vida!! Así que hace tantos tantos años, y he escrito y escrito tantísimas cosas, que ya ni recordaba muchas de ellas… Y hoy me estoy dando cuenta de que jamás he dejado de producir. Escribir. Desde niño. Como una “extraña fe a la que aferrarse”. Como una enfermedad. Maníaca. E incurable. De las sanas.

Año 1989. Estaba en 5° de EGB. Aún no había cumplido yo 10 años. Y escribí aquellos primeros periódicos. Director, redactor, editor, ¡¡y hasta dibujante!! jajaja. Que yo no recordaba haber dibujado jamás. Me meo.  Me meo de risa leyéndome. Flipaba. Flipaba mucho.

Mis primeros periódicos

 

Después. Agosto de 1992. Último año del colegio antes del Insti. Con 14 años. Mi primera novela. 250 páginas escritas a pura mano. En hojas de cuaderno. Hasta que mis padres me regalaron aquella Olivetti electrónica. Aunque yo siempre preferí la agilidad de mi zurda y mis mil tachones. “Enganchados a la adolescencia” se llamó. Las aventuras apasionantes de todas aquellas primeras veces. Con mis Goonies laredanos. Amor, ilusión y ganas de vivir. Desbordantes. Y enganchados a todo eso. La más bella droga: vivir

Después. Con 16 años. Aquellos dos concursos de poesía. Y aquel, el primer premio de mi vida. En un mundo de adultos, un criajo idealista. Y acomplejado. Por sentir. Porque los hombres no sienten. Y aquel primer premio. Acompañado de mi madre Teresa Rollán . Hasta Arrigorriaga. Que no sabíamos ni cómo se llegaba. jajaja. “Ni se te ocurra contárselo a nadie, madre, por favor”. Complejos. Y miedo. La poesía es desnudar quién eres de verdad por dentro. Y yo no quería. Ni por asomos. 10.000 pesetas de las de entonces en metálico de manos del alcalde de Arrigorriaga. Un adolescente. Flipado. Como siempre.  Y seguido aquel otro premio. En mi pueblo. Barakaldo. Felicidad. Pero por dentro. “Lamentos de espantapájaro” se llamaba aquel poema ganador. No sé. Estaba contento pero jamás me lo creí. Mi mundo real de la calle era otro. Antagónico a las emociones y la sensibilidad. Así que hice pequeño a este yo. En lugar de alimentarlo.

Premios literarios.

 

Y después los años de frustración. De sentirme perdido. Decepcionado conmigo y con la vida. Y aquella segunda novela. 19 años. “Cruda y puta (vida)”,  se llamó. Era mi particular “Guardián entre el Centeno”. Mi historia. Mi tristeza. Mi dolor. Mi frustración. Mi insatisfacción y mi enfado. Con la existencia. Conmigo mismo. Mucho escrito. La primera y última página hablaba de un chaval que un día coge un tren y se va. Sin destino. Se va para no volver…Para sentirse libre. Y poder resetear. Vencer o morir. Y empezar de cero. Jamás la acabé. En el papel al menos. En mi cabeza y mis esquemas está completa. Y esa hoy tengo claro que algún día la escribiré. Creo que puede haber muchos chavales que podrán sentirse identificados con ella.

 

Y luego llegaron los dos libros de poesía publicados. Y salir del armario. Y los guiones de radio y documentales. Y las múltiples cartas de opinión a los periódicos…Y escribir me fue acompañando durante todos los años de mi vida. Trabajos, relaciones, momentos bonitos, momentos feos…”Como una extraña fe a la que aferrarse…”

Por eso hoy ya sé qué debo hacer. Que al final es lo que hice siempre. Desde que nací. Y ya he puesto rumbo fijo y decidido a darle a las letras lo que les debo. Que es casi hasta mi propia existencia. Y hasta que me den de comer o como si nunca jamás lo hacen, ya sé lo que he de hacer. Un trabajo con menos dinero que el de ahora. Pero más tiempo y más descanso mental. Ya no perderé jamás de vista lo IMPORTANTE. Mucho que decir. Mucho que escribir. Lo necesito. Como respirar. Ni un paso atrás!!

NOSOTRAS TAMBIÉN FUIMOS SIRIA. MEMORIA DE PEZ.

Compartir es vivir. Estos días se hace 82 años que los aviones nazis, a las órdenes de Franco,  bombardearon Gernika. Y  hace también tres años que un cliente y amigo me encargó que le hiciera un libro de “Historia de vida” a su ama. Para preservar esos recuerdos y esa memoria. Y que jamás la muerte o alguna enfermedad como el alzheimer pudieran llevárselos consigo.

Miren. Octogenaria. Euskaldun. Nacida en un pueblo muy pequeño cerca de Markina. Y que recuerda, a pesar de ser solo una niña de 4 años, cómo caían las bombas a su alrededor. Arrasando todo. “Apuntaban a las personas, no a los edificios”, me dijo.  Y acto seguido mientras miraba en la pantalla de su TV unas imágenes del telediario, prosiguió: “Yo también, César. Yo también fui una niña Siria, me dijo. Al principio no lo entendí. Pero jamás me imaginé todo lo que se desencadenaría después de escuchar todo aquello.

Porque fui casi yo quien tenía que haber pagado por aquel trabajo en lugar de cobrar por él. Escuchar aquella historia provocó una revolución interior en mí. Y tuve claro que había que hacer algo más con aquello. Contarle al mundo aquella historia. Y cruzarla con la actualidad. Y aquello me llevó hasta el pintor sirio Abdul Khader. Otra persona mayor. Universitario (cursó varios años en la Universidad de Deusto) y viviendo desde muy joven en España. En Siria le llamaban “el español”. Casado con una bilbaina y abuelo de dos niñas preciosas nacidas aquí. Y que por “accidente” se vio atrapado con todas ellas en el infierno de la guerra en Alepo. Tres años encerrado en su casa entre fuego cruzado y asediado sin poder apenas salir, comer…Siria. Un país de paz, cultura y respeto a todas las religiones hasta que la guerra lo devastó. Generando un éxodo de millones de personas. Familias enteras. Huyendo.

Cuadro Gernika de Pablo Picasso. Museo Reina Sofía. Madrid.

Y después el puzzle siguió. Y rascando me encontré a cuatro chavales socorristas de la playa de Zarautz que lo dejaron todo para irse a rescatar personas ahogándose en el mar de Grecia. Si algún día soy padre. Yo les hablaré de esos chavales. De esos chavales. Y de su ejemplo y referencia.  Todos ellos salen en estos 5 minutos de documental. Hace ya 3 años que les entrevisté y grabé. Y no me he olvidado. Ni me voy a olvidar jamás. Yo tan sólo me disponía a entrevistar a una amama (abuela) para hacerle un libro con su Historia De Vida y el destino quiso que tuviera el inmenso regalo y privilegio de encontrarme con una historia y una frase que me abrió otros mundos y otras realidades que yo solo veía, distorsionadas, en las noticias: “yo también fui una niña siria, César”.  Una historia que jamás me cansaré de difundir. Y difundir. Y difundir. Por eso grabamos este proyecto. Es mi deber. Es nuestro deber. Por si algún día nos lo borra nuestra cómoda memoria de PEZ.

Pablo Picasso en su famoso cuadro, o Koldo Serra en su film “Gernika” con María Valverde y un alterego del periodista George Steer, tratan de hacer lo mismo. Os recomiendo la película. Localizaciones en Bilbao e imágenes brutales de San Juan de Gaztelugatxe (conocido más aún por Juego de Tronos) Dura. Pero estrictamente necesaria. Tratan de NO OLVIDAR. Y de dejar ese mismo sentimiento en jóvenes, niños, adultos y familias. Todos ellos, desconocidos entre sí, pero unidos sin saberlo, sólo me hablaron de la misma cosa: todas somos Siria. Todos #FuimosSiria 

Comparte este link si lo sientes también así. Y si lo sientes un deber. Abrazo infinito. Inch Alah.

GRACIAS INFINITAS A LA PRODUCTORA BITART DE BILBAO. Que cedió su tiempo, sus equipos y su personal de forma altruista para la elaboración de este documental. Calidad técnica y humana al servicio de cualquier cosa que necesitéis.

GRACIAS POR AQUEL TESORO, PADRES. IMPAGABLE…

Hoy quiero dar las gracias a mis padres. Por uno de los mayores regalos que me han hecho en la vida. Uno de esos que duran además para SIEMPRE. Para toda la vida. Y que además no fue uno material. Sino intangible. Pero un tesoro. Enorme.

Hace muchos años, cuando yo tenía sólo 14 y acababa en el colegio 8°de EGB para irme al Instituto, aquel verano mi madre, que tenía sólo 36 años (aún más joven de lo que yo soy hoy en día) y mi padre, tomaron una decisión. Una sacrificada pero para mí visionaria decisión. Y cara. Muy cara. Por y para mí. Quitándoselo de sus vidas, de la de mi hermana pequeña y de una economía familiar humilde sostenida por ella, empleada de limpieza de un hospital desde los 18 años, y por mi padre también peón de limpieza y que por aquel entonces venía de años en el paro. Por eso lo valoro aún más si cabe. Porque, aún teniendo muy poco, decidieron invertir en algo que podía parecer poco importante pero que ellos tuvieron ya la sabiduría y la deferencia de regalarme de por vida.

Me regalaron un TESORO. Una herramienta para desenvolverme mejor en mi país, en el mundo y en mi vida. Y con otras personas como yo. De otras culturas, otras formas de pensar… Se llamó educación. Se llamó idioma. Se llamó INGLÉS. Aquel verano de 1992 y el siguiente, me mandaron un mes entero a estudiar y a evolucionar como persona a las colonias de inglés de Gerona. A una preciosa massia en Gerona y con 6 horas diarias e intensivas de un idioma que apenas “ni txus” usaba en España. A mesa puesta y a pensión completa. Ni me alcanzo a imaginar el dineral ingente que tuvieron que gastarse en aquella locura. No sé qué habían bebido aquel día o qué aire les pegó pero debían de estar locos. Como cabras. Porque allí estaba yo con 14 años y cuidado y formado por jóvenes monitores, profesores y una entrañable familia irlandesa que vivía con nosotros. Gente a la que jamás jamás en mi vida olvidaré.

 

Me enseñaron mucho más que inglés. Con niñas y niños de toda España. Cuando en España apenas se comenzaba a entender muy bien la importancia de los idiomas, mis jóvenes padres hicieron ese esfuerzo por mí. Quitándoselo de vete tú a saber dónde. Seguramente, saliendo menos a tomar algo con los amigos, dejando de comprarse ese abrigo que les gustaba, o comiendo menos ternera y más pollo esos meses, o qué sé yo. Pero tomaron aquella decisión. Y no me regalaron solo dos veranos de inglés. Me regalaron mucho más. Y para siempre.

Me regalaron a Theodoros, griego de 70 años y regente de un pequeño hotel, low cost, que me habló de Creta y de la importancia de su resistencia ante Hitler para el fin la segunda guerra mundial o de Tsipras, y del miedo, del duro miedo, y de la dignidad, y de porqué primero el pueblo arrodillado dijo NO pero luego, doblegado por el miedo, dijo sí;

Cabo Sunión. Grecia.

 

Me regalaron a la enfermera de 28 años Elisa, albanokosovar que en Finlandia me contó su dura historia en la guerra cuando los soldados serbios violaban a las mujeres e hijas de los kosovares para en lugar de asesinarles matarles en vida y que por eso vivía allí y no en su verdadero hogar; me regalaron a Abdul guía de Diana y mío en la India y debatir con él tomando whisky hindú hasta el amanecer sobre qué pasaba en Cachemira, sobre la religión, sobre la reencarnación, sobre la familia, sobre la vida… Y mil personas más.

Me regalaron mil personas. Me dieron herramientas. Llaves para abrir otras puertas y otros mundos. Y poder preguntar. Y conocer. Y aprender. Y aprehender. Y saber. Y poder contar y compartir. Dar y recibir. Y entender. Y discernir… Todo esto me lo regalaron con su sacrificio y con aquella apuesta. Aquel verano de 1992. Cuando yo tenía sólo 14 años. Y jamás tendré yo dinero ni vida suficiente para agradecérselo.

 

Se lo he dicho muchas veces. Y hoy lo vuelvo a hacer aquí. Porque ese regalo aún me dura. Cada día. Hasta que muera. Y eso me lo dieron ellos. Mi madre y mi padre. Espero algún día, si soy padre, estar a la mitad de la altura de lo bien que lo hicieron. Tan jóvenes. Por encima de ellos mismos poniéndonos siempre a mi hermana y a mí. No se me ocurre acto más generoso de amor. Os quiero. Mañana día del padre y cuando sea el de la madre y todos los demás. Os admiro y siento agradecimiento infinito. Infinito. GRACIAS aitas.

Atenas. 18 de Marzo de 2019.

ENTREVISTAS RECIENTES EN DEIA y EN “EITB-RADIO EUSKADI”

Dejo aquí las entrevistas completas en texto y en audio del periódico DEIA y del programa GRAFITTI de Radio Euskadi (grupo EITB). Gracias a ambos medios por la acogida.

 

  1. PERIÓDICO DEIA

https://www.deia.eus/2019/01/13/bizkaia/margen-izquierda-encartaciones/los-versos-que-nacen-del-instinto

Entrevista DEIA- Enero 2019

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. AUDIO Y ARTÍCULO DE ENTREVISTA  EN RADIO

Entrevista en el programa GRAFITTI de Radio Euskadi (grupo EITB). Artículo sobre la entrevista y audio para escuchar.

https://www.eitb.eus/es/radio/radio-euskadi/programas/graffiti/detalle/6100927/cesar-fernandez-poeta-me-daba-verguenza-contar-escribia-poesia–/

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