Archivo mensual: noviembre 2012

ME DECLARO CULPABLE: DESAHUCIOS Y POLICÍA

Cierta mañana de Octubre me sumé, como individuo libre y parte de esta

Ni un paso atrás

sociedad harta y cansada, a los actos de protesta contra el desahucio de una familia en Galdakao. Creía que tenía que hacerlo. Me sentía en el deber. Para mí había llegado la hora de plantar cara a la injusticia y la barbaridad que supone el dejar a familias en la calle, desamparadas, indefensas y despojadas de toda dignidad. Con la mayor saña y crueldad. Y por parte de esos mismos bancos que hicieron negocio y que provocaron esta hecatombe que están llevando a la gente a quitarse la vida de la forma más horrible. Bancos que se siguen lucrando con todo esto y a quienes siguen inyectando millones ahora mismo, mientras nosotros nos quejamos o escribimos cartas al correo. Que siguen haciendo sangre con el más débil. Con el beneplácito de los poderes públicos. Con su “permiso”.

 

La consecuencia de mi osadía (y la de otro pobre cabeza de turco también

Indigno…

denunciado) es que esta semana me llegó una notificación del juzgado y el próximo 17 de Diciembre me enfrento a un juicio en Bilbao denunciado por el ministerio fiscal a instancias de la ertzaina por desobediencia y atentado a la autoridad. Por faltas y por daños (esguince creo) en un dedo meñique que dieron lugar a la baja laboral de uno de los agentes. Ni el mismísimo Valle Inclán habría imaginado esperpento mayor. En ese juicio ellos intentarán que se me condene al pago de una importante suma de dinero y que se me cargue de antecedentes para que me lo piense dos veces antes de ir al siguiente. Si reincides en tus actos en el futuro, la pena impuesta será mayor y así exponencialmente. Un bucle de coacción y represión ideado para quitarte las ganas de disentir. De expresarte. De actuar como ciudadano inteligente que discrepa ante Goliat. Con sus herramientas. Con sus armas. Con las del miedo. Con las de las multas y las de las condenas. Porque con la de la razón no pueden…

Pero no celebre juicio, su señoría. Déjese de pamamés. Ahorre tiempo y dinero a los ciudadanos. Y use esa sala del juzgado para cuestiones más importantes. No dudo que las habrá. Soy consciente de que mi palabra y la del otro chico, contra la de un agente de policía, vale poco o nada. Y, además, ¡qué coño!. Que me declaro culpable. Plenamente culpable. De llamarles indignos, cobardes y vergüenza a los agentes allí presentes. A todos. Por la actitud mostrada en el desahucio. Por su complicidad con los buitres carroñeros y en contra del

Vergüenza

pueblo. Ese al que supuestamente y según su código ético han de servir y proteger. Y al que, en cambio, estaban dejando en la miserable calle esa misma mañana. Si llamarles todo eso constituye delito; soy culpable. Si gritarles con toda la rabia e indignación del mundo y casi con lágrimas en los ojos de impotencia, cabrones con todas las letras y alguna otra lindeza mayor a la banca y a los políticos (ausentes todos en el acto, muy a mi pesar) constituye delito soy culpable. Lo siento. Sé que he obrado mal. Y rezaré varios avemarías por ello. Pero no me arrepiento. De corazón. Poco me parece en proporción a lo que está pasando. Violencia y atentados son la gente suicidándose e intentar coaccionarnos con sus argucias legales para que nos callemos como corderitos. No lo nuestro. Que seguimos dando ejemplo cuando quizás se merecieran una revolución con todo lo que ello conlleva…

Esta es la realidad. Y habrá de saberla la gente. Ni un paso atrás!!!

 

PD1- Con lo que no trago es con lo del dedo meñique…Por ahí no paso. De eso soy-somos inocentes. Con el enorme tamaño y peso de nuestras convicciones seguro que se habría lesionado algo mucho más grave al intentar movernos del portal. Otra vez me acuerdo de Inclán… Y esta vez también de las películas de

¿Para esto están?

Santiago Segura. Torrente es un genio comparado con este…

 

PD2- Y un detalle nimio pero importante, por cierto. Que no se nos pase por alto. Ni a ti ni a mí. Porque sale de nuestros bolsillos. Esa misma mañana del 17 de Diciembre se celebrará por tanto un juicio al que se dedicará un secretario, un juez, una sala, un fiscal y unos preciosos recursos judiciales del estado y nuestros, para esta cuestión. Y que cuestan un ojo de la cara. Telita. De nuevo recuerdo al gran Inclán… This is Spain, ladys and gentlemen. Este es el país (me da igual vasco que ibérico, visto lo visto) en el que vivimos…Por si se nos olvidaba…

CARTA DE AMOR: DESDE GAZA…

A veces…Cuando uno escribe en su soledad ( lo más duro de escribir para mí, es que es un acto total y necesariamente solitario…) uno sueña…Visualiza alguna cosa…La desea, la proyecta, la hace suya…E intenta aportar algo…Pretenciosamente sí (porque siempre pretendo algo con mis actos, o de lo contrario las letras y uno mismo serían seres vacíos y banales; seres de paso…) Yo escribí esta carta de amor en el 2010 soñando que quizás…Algún día…Historias como esta prevalecieran sobre el terror; sobre la infamia de la guerra…BASTA YA!!! ISRAEL NO PUEDE SEGUIR CON SU GENOCIDIO PALESTINO…LO QUE VIENE DETRÁS ESTÁ IGUAL DE MAL…PERO EN UNA GUERRA, TODO ESTÁ MAL…TODO…Y LA LEGÍTIMA DEFENSA AUNQUE INDESEABLE, ES UN DERECHO…POR SOBREVIVIR… Y esto es solo una carta de amor…Pretenciosa…Como su autor…

 

“CARTA DE AMOR DESDE GAZA…”

 

Hola mi amor, mi vida, mi paz entre tanta destrucción…

 

¿Qué tal estás, ángel mío?  Te escribo esta carta porque si esto continúa no creo que podamos vernos en un tiempo. O lo que es peor, ni siquiera sé si podremos volver a vernos algún día…Cada minuto que pasa y que me mantengo vivo es un milagro dadas las circunstancias.

Te escribo estas letras desde el aula donde duermo con mi familia, aquí en este

Bombas Gaza…

desangelado colegio de la ONU en el que nos hemos refugiado. Hace ya dos días que un proyectil destruyó por completo nuestra casa y los cascos azules nos trajeron aquí. Pero ni siquiera este lugar es seguro tal y como están las cosas, amor…Ayer atacaron un hospital justo aquí al lado…Los aviones no respetan nada…

Toda nuestra vida reducida a escombros, amor…

Ninguno hemos sufrido daños pero todo nuestro pasado, nuestros recuerdos, nuestra dignidad, estaban en ese hogar…Mi madre no ha dejado de llorar desde entonces. No se cuanto tiempo más durará todo esto. Ya llevamos dos semanas sufriendo los ataques indiscriminados y el cierre de las fronteras. El caos reina por todas partes…

 

Muchos de mis amigos han desaparecido. ¿Te acuerdas de Embarek? Hace tres días que su familia no sabe nada de él. Nos tememos lo peor.

No lo entiendo…No entiendo nada…

Solo veo muerte y sufrimiento a mi alrededor. Familias rotas, hogares destruidos, madres que buscan a sus hijos entre los escombros, hospitales desbordados…Locura y terror por todas partes mi amor. Me hacen tanta falta tus abrazos…Ahora más que nunca. Me haces falta tú…

No sabes cuánto te amo mi vida. Aunque vivas al otro lado. Aunque se empeñen en intentar convencerme de que eres mi enemiga. Para mí no eres diferente a nosotros. Tu piel se estremece como la mía cuando nos amamos, tu mirada es limpia y sencilla. Apenas nos separan unos kilómetros de tierra estéril por la que nuestros países se están matando. No entiendo nada…

 

 

violencia genera violencia

¿Recuerdas? Nos conocimos en la frontera. Cuando todo estaba más calmado. Cuando esa verja maldita que nos separa permanecía abierta y los militares no nos tenían enjaulados como animales. Yo volvía con mi hermano mayor de comprar medicamentos para la diabetes de mi padre. Tú y tus amigas pintabais tanques de tiza en el muro de una casa atacada por Hamás. Y ya desde aquel día comenzó nuestro amor. Cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez. Nunca olvidaré aquella sonrisa tuya cómplice e inocente…Era la primera vez que yo sentía aquel intenso pero placentero dolor en el pecho. Aquella sensación desconocida e incontrolable…Mi corazón nunca más volvió a latir a su ritmo de siempre desde aquel momento. Tú lo aceleraste para siempre…

Después aquellos años de incertidumbre y sufrimiento viéndonos a escondidas ¿te acuerdas, amor? Hasta que me concedieron la beca para estudiar en Libia. Y regresé pensando que ya no estarías…Que una preciosa enfermera israelí como tú se habría casado y formado una familia. Pero tú esperabas allí. En el mismo lugar donde nos conocimos…

Todos estos años hemos vivido furtivamente nuestro amor. En silencio. En clandestinidad. Como si estuviéramos cometiendo algún delito aberrante. Utilicé una y mil veces los túneles subterráneos excavados bajo la tierra para pasar a verte. Pero hoy ni siquiera eso es posible amor. Las excavadoras del ejército israelí los han dejado todos destruidos e inservibles desde hace ya unos días. No tenemos escapatoria posible. Somos ratas enjauladas. No entiendo nada mi vida… ¿Acaso existe algo más digno de ser proclamado a los cuatro vientos que el AMOR?,  ¿que nuestro amor?

 

Por eso hoy te escribo esta carta a pesar de que no sé si siquiera si algún día llegará a tus manos para que tú la leas…

Yo no sé a quién pertenece este pedazo de tierra que nos separa y por el que

Sinrazón.

nos estamos matando. Si esto es Palestina o es Israel. Pero, ¿sabes?,  ya no me importa en absoluto… Me da lo mismo si esta tierra es santa o no. Lo único que sé es que está empapada de sangre…Y que por ella tú y yo estamos separados…Y que si es construido sobre todo este horror y sobre todos estos muertos, no merecerá nunca la pena ningún estado. Ni para vosotros ni para nosotros. Pero me niego a rendirme mi vida. Nuestro amor ha de ser más fuerte que toda esta destrucción sinsentido, amor. Por eso mantengo la fe. La fe en que todo esto termine algún día… En que nos permitan vivir sin tener que escondernos, sin verjas ni controles policiales, sin túneles clandestinos… Y que podamos formar una familia y criar a nuestros hijos en un mundo mejor. En un mundo en paz… No entiendo nada…Qué absurdo es todo, amor…  Qué absurdo es todo…

 

Ahora he de despedirme. Los aviones vuelven…Escucho explosiones cerca…

Si esta carta llega a tus manos y yo ya no puedo estar para abrazarte, nunca me olvides mi vida… Ni siquiera la muerte podría acabar con este amor que siento…Ni siquiera la muerte…

 

Te quiere con toda su alma…Y para toda la eternidad… Insalah

 

Salem Hatri

 

CARTA ABIERTA A LOS SINDICATOS- ¡VERGÜENZA!

LA DESUNIÓN HACE LA FUERZA

Sí, sí. No me he equivocado. La desunión hace la fuerza. La desunión hace más fuerte y otorga mayor poder al oponente. Al modelo contra el que luchamos. Da alas a esta forma de gobierno y de falsa democracia que gobierna servil y sumisa a los poderes económicos mientras hunde en la miseria presente y futura a los más débiles; a las personas…

Hoy ha quedado patente una vez más. Encarnada la desunión por unos

Huelga...¿general?

Huelga...¿general?

sindicatos (me da igual siglas) que ni siquiera en este contexto social de emergencia y de excepción en el que vivimos, son capaces de sumar fuerzas para defender unos denominadores comunes a todos y todas. Que hoy han vuelto a retratarse. Que hoy han vuelto a mostrar simplemente que no están a la altura de la ciudadanía. Que no le llegan ni a la miserable suela del zapato. Que tampoco nos representan. Hoy menos que nunca.

Surrealista y vergonzoso lo de Euskadi hoy. Cada uno haciendo la guerra por su cuenta. Concentraciones en lugares y horas diferentes; si tú en Moyua yo en Gran Vía; si tú en Arriaga yo en Sagrado Corazón….Convocatorias en días diferentes; hoy tú; mañana yo; por aquí no que nos cruzamos; espera que sale más en la tele su pancarta que la mía, etc. Demencial.

Exigencia popular

Exigencia popular

No es de extrañar que sus movilizaciones sean cada vez menos secundadas por ciudadanos, comercios y empresas, lo cual, por cierto, también ha quedado muy patente hoy tanto en Bilbao centro como en los barrios. La gente tiene ojos en la cara y no es tonta aunque la tomen por tal. Ve lo que pasa. Ve que los sindicatos se pasan por el forro el clamor popular que les exige unidad en estos momentos críticos, por encima de sus intereses particulares o de sus enfrentamientos ideológicos; la gente ve que se anteponen sus intereses partidistas por encima de los de las personas. ¿Les suena esta frase de algo? ¿No es lo mismo que hacen los políticos? ¿O acaso es que los sindicatos son ya lo mismo? La gente está harta y decepcionada.

Sres y srtas sindicalistas:

De cajón...

De cajón...

Por encima de la lucha de siglas y de sus colores propios ha de estar la lucha por el bien común; contra este modelo injusto en el que los beneficios se repartieron entre banqueros y especuladores y las pérdidas se socializan a escote entre los débiles. Y por supuesto la lucha por los intereses de la clase trabajadora. No por los suyos. Déjense de sus rencillas de patio colegio y de ver quién la tiene más grande (la bandera) y céntrense en las personas. Con su actitud no hay nada que hacer. Y la gente lo tiene claro.

Pero no. Ellos no deben de estar enterándose de la película, no. Deben de seguir en su limbo de subvenciones públicas y de endogamia enfermiza. Todos. No se salva ni uno.

Habrá que decírselo más alto. Porque más claro no podemos. ¡Vergüenza!

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